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criminalística

Observando la trayectoria de la Criminalística, con una disciplina integrada por un conjunto de Ciencias, Artes y Técnicas, se ha observado que la misma evoluciona y progresa, en la medida que aparecen nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos. También se ha acrecentado su campo de estudio en todas sus especialidades, puesto que hay mayores exigencias porque la delincuencia ha aumentado notoriamente, empleando en su accionar nuevas tecnologías, métodos y estrategias. El delincuente procura siempre superar al investigador, en consecuencia utiliza todos los avances científicos, pero lamentablemente sin escrúpulos.

La Criminalística, consciente de esta situación busca permanentemente capacitar, actualizar a aquellas personas que se vuelcan hacia ella, tratando de convertirlos en auténticos protagonistas y colaboradores eficaces de la justicia penal. Continuamente nuevas tecnologías se incorporan día a día para ampliar la labor pericial, exigiendo a los especialistas a estar expectantes y en una permanente, sistemática capacitación para estar siempre a la vanguardia.

Todo investigador o auxiliar de la justicia no solo debe contar con una ética profesional incuestionable, sino sentir una gran curiosidad científica, porque esto le permitirá indagar, cuestionar, reflexionar, razonar a partir de un mínimo vestigio o indicio en un hecho criminal. Y es por ello por lo que hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

a) Aspectos jurídicos: Existen leyes, normas y reglamentos locales que rigen numerosas actividades relacionadas con la investigación de la escena del delito y el proceso criminalístico. Estas son referidas a cuestiones sobre como obtener autorización para poder acceder a la escena del delito, llevar a cabo la investigación, manipular las pruebas materiales y entregarlas al laboratorio forense, que determinan en última instancia la admisibilidad de la pruebas recogidas en la escena del delito. El incumplimiento de las mismas dan lugar a una situación en que las pruebas no puedan ser utilizadas  ante un tribunal.

b) Aspectos éticos y relativos a la dignidad humana: Independientemente de las leyes, normas y reglamentos, los códigos de conducta profesional enuncian las obligaciones éticas del personal que trabaja en la escena del delito que deberán actuar como esmero y profesionalidad, objetividad y amplitud de criterios  e imparcialidad. En el supuesto de que se produzca un conflicto entre la conservación de las pruebas y la posibilidad de salvar una vida humana, siempre se dará prioridad a la atención médica urgente.

c) Consideraciones relativas a la salud y la seguridad: El personal que trabaja en la escena del delito puede estar expuesto a diversos riesgos relacionados con la salud y la seguridad. No todos los riegos son evidentes de inmediato, y algunos pueden surgir durante el desarrollo de la investigación. Los eventuales riesgos pueden tener diversas causas:

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  • Productos químicos
  • Materiales biológicos
  • Explosivos sin detonar
  • Armas de fuego
  • Factores medioambientales
  • Estructuras poco seguras
  • Entorno inseguro
  • Otros riesgos: objetos punzantes, riesgos radiológicos, nucleares y eléctricos, gases, etc.

Los procedimientos destinados a preservar la salud y seguridad son los temas más importantes a la hora de llegar a la escena del delito y deben ser prioritarios durante todo el proceso.

Con independencia del tipo de cuerpo policial, o de institución  judicial o fiscal que en cada país lleve a cabo los trabajos de Policía Técnico-Científica en la Escena del Crimen, la investigación de ésta comprende básicamente las siguientes fases:

Primera fase: Protección y preservación del lugar de los hechos

Los objetivos que persigue esta fase son:

  1. Lograr una actuación coordinada y estructurada entre los funcionarios de las distintas unidades que concurren a la Escena del Crimen, evitando la injerencia de terceras personas o de otros funcionarios que no estén autorizados para intervenir o permanecer en dicho lugar.
  2. Asegurar, preservar y proteger el lugar de los hechos hasta la llegada de las Unidades Especializadas de Policía Técnico-Científica.
  3. Asegurar la identificación de testigos, personas implicadas y personal actuante (policial, médicos, bomberos, etcétera).
  4. Garantizar y canalizar la información que sobre el hecho se va obteniendo y generando, para su oportuna transmisión a las unidades correspondientes.

Entendamos como Lugar de los Hechos o Escena del Crimen el espacio físico que debe ser entendido en un concepto amplio, ya que su extensión depende de la naturaleza y las circunstancias del hecho que se investiga, variando su extensión de acuerdo con el hecho de que se trate, ya sea un robo o hurto, un homicidio con arma blanca o arma de fuego, un incendio, una explosión, o un accidente de tránsito, etc.

Protección del lugar: a ello corresponden todas las actuaciones y medidas adoptadas, destinadas a asegurar, proteger y preservar el lugar de los hechos, a partir del momento en que se tiene conocimiento de la comisión de un hecho presuntamente delictivo que requiere de la intervención de personal técnico-científico. El personal técnico-científico, al momento de asumir el control del lugar de los hechos, tendrá jerarquía técnica extraordinaria sobre las demás unidades intervinientes.

escena crimen

Actuación de las primeras unidades policiales intervinientes: el estudio de la escena del delito, con todo lo que ello engloba, es lo que normalmente se conoce como inspección técnico policial. También inspección ocular o reconocimiento judicial, cuando es la propia Autoridad Judicial quien la lleva a cabo. El trabajo que se realiza en la escena de crimen es de suma importancia y repercutirá en el resto del proceso de investigación el  hecho delictivo.

Cuando la policía llega al lugar del crimen, lo primero que haces es una observación general de la situación, fijándola por medio de fotografías o vídeos de todos los lugares de la escena.

Es importante acordonar la zona y establecer el espacio de la escena del crimen, dejando pasar a esa zona exclusivamente al personal que tenga que hacer algo en ella.

A continuación se procede a labores de identificación tanto de la víctima, de posibles testigos y de cualquier persona involucrada en el hecho y se espera hasta la llegada de los oficiales encargados de la investigación. Estos deberán documentar todas las actividades y observaciones que se realicen en la escena.

En cuanto a las medidas de protección podemos distinguir entre:

  • Medidas previas de actuación
  • Medidas de protección general
  • Medidas de protección según el lugar:

– Lugares/espacios abiertos: vía pública, descampados parques o espacios abiertos.

– Lugares cerrados: viviendas, establecimientos, entre otros; vehículos y similares.

Actuaciones complementarias: Por último, lo anterior debe reforzarse con un mínimo de medidas complementarias:

– Sería interesante realizar campañas ciudadanas para informar a la población de cómo actuar en casos de este tipo y de la importancia que supone su colaboración con las fuerzas de seguridad.

– Establecer cursos de formación y difundir circulares y protocolos de actuación a nivel interno para la capacitación y preparación de las unidades policiales en las labores de asegurar, proteger y preservar el lugar de los hechos.

– Establecer normas básicas de bioseguridad para la actuación general de todas las unidades intervinientes en casos especiales: cadáveres en descomposición, zonas de riesgo químico/biológico, incendios y explosiones, entre otros.

Segunda fase: Recopilación de la información preliminar

El objetivo que se persigue en esta fase es:

  1. Recopilar toda la información relativa al suceso por parte del personal técnico-científico, antes de iniciar la inspección técnico- ocular propiamente dicha, desde el momento en que se tenga conocimiento del hecho delictivo (llamada o aviso), e in situ, todo lo que aporten testigos, víctimas e incluso autores detenidos, así como las propias unidades policiales y otros cuerpos asistenciales concurrentesPlaneacionEstrategica2. Con ello se pretende saber cómo se han sucedido y desarrollado los hechos y, de esta forma, orientar la inspección técnico-científica y los medios humanos y técnicos por emplear.

Origen de la información: es muy importante contar con información oportuna en el momento de realizar la inspección técnico-ocular, ya que de ella dependen las medidas que se adoptarán para el desarrollo de la actividad pericial. De tal manera, deberán tenerse en cuenta, entre otras, las siguientes fuentes de información:

  • Registro de los datos suministrados tanto por la llamada de aviso como por el resto de información facilitada por todas las unidades intervinientes. Será conveniente establecer un formulario de recogida con los datos básicos que como mínimo deben obtenerse:
  1. Identificación del comunicante y de la unidad interviniente.
  2. Situación exacta del lugar.
  3. Descripción de lo que se ha visto.
  4. Hora del hallazgo.
  5. Número de víctimas.
  6. Otras circunstancias que califican el hecho delictivo.
  • Cuando se maneja información de filiación relativa a las víctimas, deberán iniciarse las gestiones en las diferentes bases de antecedentes para recopilar datos que permitan una identificación más rápida de aquéllas.
  • En el caso de tratarse de vehículos se consultarán los datos necesarios de identificación, como marca, modelo, color, número de matrícula y de bastidor o Número de Identificación Vehicular (vin).
  • Datos que puedan suministrar las Primeras Unidades Policiales intervinientes y otras unidades asistenciales (sanitarias, bomberos, entre otros).
  • Condiciones climáticas en el momento de la inspección técnico- ocular.
  • Testimonios de testigos, vecinos y víctimas.
  • Declaraciones de sospechosos.
  • Datos de diligencias tramitadas, denuncias previas o declaraciones tomadas.
  • Grabaciones de cámaras de seguridad, sin limitarse a las instaladas en el lugar de los hechos, incluyendo las de zonas adyacentes y las instaladas en zonas de posible acceso o salida.
  • En casos especiales de riesgo nrbq (Nuclear, Radiológico, Bacteriológico y Químico) se tendrán muy en cuenta los datos de la sintomatología de las víctimas, las condiciones medioambientales del lugar de los hechos, el confinamiento, etc., para valorar correctamente la actuación, los medios empleados y la necesidad de unidades especializadas.

Tercera fase: Observación, valoración y planificación

Los objetivos que se persiguen en esta fase son:

  1. Establecer la extensión real de la Escena del Crimen.
  2. Efectuar una adecuada planificación del trabajo en el sitio del suceso, contemplando qué recursos materiales, técnicos y de personal son necesarios.
  3. Establecer pasillos de acceso a la escena principal.

La planificación de las actividades que se llevarán a cabo durante la investigación de la Escena del Crimen es sumamente útil para el éxito de la misma. En ello radica la importancia de esta tercera fase. Considerando la información reunida en la fase anterior, deberá realizarse un análisis previo mediante la observación minuciosa de la escena del hecho delictivo con el fin de:

  • Ratificar o rectificar la disposición del cerco perimetral de protección que delimita el área de trabajo.
  • Establecer el escenario primario o principal.
  • Establecer escenarios secundarios.observación
  • Establecer pasillos y áreas limpias de trabajo.
  • Determinar la metodología que se empleará.
  • Determinar la necesidad de recursos materiales y humanos.
  • Establecer prioridades.
  • Definir los equipos de protección individual que van a utilizar los técnicos con dos objetivos: garantizar la seguridad física de los especialistas y evitar que éstos puedan contaminar el lugar.
  • Estimar el tiempo que demandará la actividad técnica para establecer tiempos de descanso, relevos y otros.
  • Elaborar hipótesis del caso.
  • Coordinar la concurrencia de otras unidades especializadas.

Esta valoración y análisis se realizará sin perjudicar o contaminar el lugar de los hechos. Deberán ser realizados por el menor número de personas posible, preferentemente por el jefe o responsable del Equipo Técnico-Científico.

Cuarta fase: Fijación del lugar de los hechos.

Los objetivos que se persiguen en esta fase son:

  • Registrar de manera general dónde y cómo se encuentra el lugar de los hechos y dejar constancia formal y oficial de tal situación, con vistas a los actos procesales y judiciales posteriores.
  • Conocer y aplicar los métodos de fijación necesarios en la escena que se investiga.

Métodos de fijación: Se entiende por métodos de fijación la aplicación de técnicas que registran las características y la situación, tanto generales como particulares, de un espacio físico. Dichos métodos se complementan entre sí de acuerdo con la extensión, la naturaleza y las circunstancias del hecho que se investiga. Se distinguen los siguientes:

  1. Descripción escrita
  2. Fijación fotográfica
  3. Fijación videográfica
  4. Fijación en planimetría
  5. Fijación en tres dimensiones

Quinta fase: Búsqueda y tratamiento de las evidencias.

Los objetivos que se persiguen en esta fase son:

  • Identificar los métodos de búsqueda de evidencias en el lugar de los hechos que permitan un adecuado manejo de la escena.
  • Buscar técnicamente las evidencias que forman parte de la escena, aplicando los métodos técnicos necesarios para tal fin.
  • Asegurar, proteger y preservar las evidencias halladas en la Escena del Crimen.
  • Recolectar técnicamente las evidencias de acuerdo con sus características conjuntamente con la documentación fotográfica, así como su ubicación planimétrica en la escena.
  • Aplicar la clasificación de las evidencias para lograr la adecuada preservación y embalaje.
  • Manejo de la Cadena de Custodia.

Métodos o técnicas de búsqueda: Deberá establecerse el mejor método de trabajo para la inspección técnico-ocular del lugar, ya que en determinadas oportunidades las evidencias son muy obvias y fáciles de localizar, pero existen otras que requieren una búsqueda más detenida y sistemática. Por ello se aconseja optar por alguno de los siguientes métodos que enunciamos a continuación:

Franjas1. Método de franjas o líneas. Consiste en hacer un rastrillaje sobre un espacio a campo abierto; es ideal para grandes dimensiones. Requiere de varias personas dispuestas en línea y que avanzan hacia adelante en una misma dirección. De hallarse algún elemento, de inmediato se da aviso al responsable del equipo sin tocar aquél.

2. Método de la cuadrícula o rejilla. Similar al de franjas, con la diferencia de que este método brinda una doble cobertura, de este a oeste y de sur a norte, formando un cuadriculado en el terreno.

3. Método de zonas, sector o cuadrante: Este método consiste en dividir el terreno en zonas y en asignarle una codificación o numeración a cada cuadro o zona. Una vez que se haya hecho así, se procederá a la inspección de cada una de ellas y, en caso de que se encuentre alguna evidencia, se hará mención del cuadro o zona que se ubicó.

4. Método respiraladial: La zona por tratar es circular o tiene forma de rueda, con un punto central; el desplazamiento se hace a lo largo de los radios de la circunferencia. La zona investigada desde el punto central hacia el exterior se vuelve más grande a medida que avanza la búsqueda.

5. Método espiral: La búsqueda se realiza del centro a la periferia o viceversa, caminando en espiral en la zona de búsqueda.

6. Método punto a punto: Se ubica una evidencia y, a partir de ésta, se demarcan los demás elementos que se encuentren en el lugar.

7. Técnica libre: Consiste en que el investigador interactúa en el lugar del hecho de forma libre, en función de su experiencia y las características del lugar.

Características de las evidencias: Las evidencias son aquellos elementos que pueden percibirse por los sentidos, ya sea directamente o con la utilización de equipos especializados que permiten la demostración posterior en la sustentación del caso que se investiga. Además, las evidencias físicas o indicios conllevan a:

  • Identificar al autor o autores del hecho.
  • Identificar la participación de los victimarios o autores en el desarrollo de los hechos.
  • Identificar las vías de acceso.
  • Identificar el tipo de lugar (hecho o hallazgo).
  • Reunir las pruebas de la comisión de un delito.
  • Reconstruir la mecánica del hecho (modus operandi).

Manejo de las evidencias: El manejo inadecuado de las evidencias conduce a su contaminación, deterioro o destrucción, siendo ésta la causa más frecuente que impide su ulterior examen en el laboratorio. Cuando llegue el momento de proceder a su levantamiento, éste se realizará con la debida técnica a fin de evitar consecuencias que impidan su análisis. Aquí se dan las siguientes indicaciones para el manejo de los indicios o evidencias:
Se procederá a levantar todas las evidencias con valor sensible significativo. Las muestras se referenciarán de forma individual antes de su fotografiado y/o videograbado y levantamiento. Se fotografiarán las evidencias de forma precisa, con fotografías de conjunto general y de detalle. Las evidencias sólo se manipularán lo estrictamente necesario. Se levantarán las evidencias en forma separada, evitando mezclarlas. Se embalarán individualmente las evidencias procurando que se mantenga su integridad e idoneidad; en todo momento se embalarán en función del tipo y características metódicamente reconocibles. Dicho embalaje se llevará a cabo conforme a las normas de procedimiento establecidas en cada unidad de Policía Técnica. En caso de indicios con posible peligrosidad física o químico-biológica se tomarán las medidas oportunas de comunicación, aviso y protección para evitar cualquier tipo de riesgo. Los embalajes se etiquetarán y referenciarán de forma adecuada. Se evitará cualquier riesgo de contaminación de las evidencias mediante los instrumentos que se utilicen para su levantamiento. Las evidencias húmedas deberán secarse antes de someterlas a embalaje. Se conservarán y guardarán los embalajes con las evidencias recogidas de forma adecuada, procediendo a refrigerarlas si fuese necesario. Para la manipulación de evidencias será de gran importancia la utilización de elementos de bioseguridad, útiles para protegerlas ante riesgos de contaminación cruzada.
En tal sentido los elementos básicos del Equipo de Protección Individual (epi) que deben llevar los especialistas son:

EPI-VISAVET

  1. Guantes.
  2. Tapabocas/mascarillas.
  3. Monogafas/gafas.
  4. Overoles/monos para trabajos especiales.
  5. Cofias/gorros.
  6. Cubrecalzado.
  7. Máscaras con filtros.
  8. Botas de protección.

Además, se tendrán en cuenta las normas existentes en cuanto a prevención de riesgos laborales y seguridad biológica. También se establecerán áreas limpias de trabajo y áreas de desechos, utilizándose todos los medios y sistemas de protección disponibles que permitan llevar a cabo un trabajo seguro en la Escena del Crimen.

Evidencias más frecuentes que pueden hallarse en la escena: Los indicios o evidencias más frecuentes que pueden hallarse en el lugar de los hechos pueden clasificarse en los siguientes grupos gené- ricos:

1. Indicios de carácter no lofoscópico.

Marcas:

  • Huellas de pisadas.
  • Rastros de neumáticos.
  • Impactos de bala/proyectil.
  • Cortes y golpes en objetos.
  • Marcas de herramientas.
  • Otros más.

 Instrumentos y herramientas: Los podríamos definir como todos aquellos elementos o efectos de los que se vale el autor para cometer un hecho delictivo:

  • Armas: de fuego, cortantes, punzocortantes, contundentes.
  • Los elementos balísticos.
  • Radiales, lanzas térmicas, sopletes, cizallas.
  • Troqueladoras.
  • Moldes de drogas, prensas.
  • Otros más.

Objetos: Los podríamos definir como todos aquellos efectos que no pertenecen al lugar y son abandonados u olvidados allí por el autor del hecho o que, perteneciendo al mismo, han sido mani- pulados por él de forma evidente:

  • Bolsas de transporte.
  • Botellas de agua, vasos, latas usadas y otros.
  • Pasamontañas, guantes.
  • Colillas de tabaco, chicles, palillos de dientes, etcétera.
  • Mochilas.
  • Otros más.

Indicios documentales: Englobarían todo tipo de documentos de identidad o de otro tipo, textos impresos y manuscritos, recogidos en el lugar del           hecho, y que pertenecen a la víctima o al autor:

  • Tarjetas de crédito.
  • Licencia de conducir.
  • Documento de identificación personal.
  • Agendas, diarios, recibos de compra.
  • Notas manuscritas.
  • Escritos con amenazas (extorsiones, estafas o secuestros).
  • Otros más.

Manchas y restos materiales. Pueden clasificarse en dos grupos:

a) Manchas y restos orgánicos (adn): Todo aquel vestigio perteneciente a fluidos biológicos o partes de un cuerpo humano, animal o vegetal: sangre, semen, elementos pilosos, tejidos, huesos, flora y especies vegeta- les, entre otros.

b) Manchas y restos inorgánicos: Todas aquellas manchas y restos no orgánicos: pinturas, óxido, fibras, tierras, residuos de disparo, entre otros.

    – Rastros: Son el conjunto de manchas o marcas con continuidad en el espacio dejados por el autor del hecho, por las víctimas, por animales o por objetos que, al desplazarse o arrastrarse, nos proporcionan información sobre su movimiento/dirección:

  • Huellas de pisadas.investigacion-de-la-escena-del-crimen--parquet_19-108840
  • Rodadas y señales de frenado de un vehículo.
  • Rastros de sangre.
  • Rastros de pinturas.
  • Rastros de tierra y barro.
  • Otros más.

2. Indicios de carácter lofoscópico: Estos indicios pueden ser:

  • Digitales. Producidos por las crestas papilares de las falanges distales de los dedos de las manos.
  • Palmares. Producidas por las crestas papilares de las palmas de las manos.
  • Plantares. Producidas por las crestas papilares de las plantas de los pies. Además, estos indicios pueden presentarse:

a) De forma visible:  Modelados/ Por sustracción/Impresos o estampados.

b) De forma latente o invisible; para su revelado o visualización se utilizarán reveladores físicos, reveladores químicos o sistemas ópticos de                             visualización.

3. Indicios entomológicos: Consisten en toda la fauna cadavérica que se genera en los estadios de descomposición de un cadáver; por lo tanto, son indicios específicos de los delitos contra las personas. Su estudio aporta datos tales como la data de la muerte, los traslados y los movimientos del cadáver, entre otros.

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4. Otogramas: huellas de oreja: Este método se utiliza en el revelado de las impresiones de oreja dejadas por el autor de un robo u otro hecho delictivo cuando apoya la oreja sobre la puerta de la vivienda o local para escuchar si hay personas adentro. Hay que tener en cuenta que muchos indicios o vestigios ofrecen la posibilidad de realizar diferentes tipos de estudios y recopilación de muestras; así, por ejemplo, un arma de fuego permite:
Estudios balísticos: estudio de vainas y balas y determinación de su participación en otros hechos delictivos.

Búsqueda de huellas latentes, incluido el cargador. Recopilación de restos orgánicos que permitan extraer adn.
La metodología general de trabajo es la siguiente:

  1. Búsqueda, referenciado y recopilación de indicios no lofoscópicos, que normalmente son evidencias susceptibles de contaminarse, perderse o degradarse.
  2. Revelado, visualización y recopilación de indicios lofoscópicos. Especial importancia tiene la inspección técnico-ocular realizada con motivo del hallazgo de una persona que ha sido objeto de muerte violenta, por lo que esta inspección debe considerar básicamente una serie de medidas y actuaciones metodológicas básicas.

La inspección ocular en delitos contra las personas: Cuando se cometen delitos contra las personas con resultado de lesiones graves o muerte, una metódica inspección ocular es funda- mental no sólo para la obtención de pruebas incriminatorias para el autor del hecho, sino además por ser una de las bases para la investigación del caso. Por ello, a continuación se expone una serie de pasos tomando como supuesto el caso de una inspección ocular con motivo de uno de los delitos más graves, como el homicidio o asesinato de una persona. Dichos pasos específicos, de acuerdo con las fases genéricas de una inspección ocular anteriormente expuestas, son:

  1. Información previa; es un paso obligatorio en toda inspección ocular. En este caso se prestará especial atención a los trabajos que el personal sanitario hubiese realizado sobre el cuerpo de la víctima y en qué posición inicial se encontraba.
  2. Realizar un reconocimiento previo y general del cadáver sin moverlo, así como del lugar, próximo y cercano, tomando las medidas de aseguramiento oportunas, con círculos lo suficientemente amplios, en caso de que las unidades de prevención y de seguridad ciudadanas no las hayan adoptado convenientemente.
  3. Se realizará un reportaje fotográfico y videográfico previo para dejar constancia del estado en que se encontraron el lugar y la víctima, así como de los diferentes indicios que aparecen allí.
  4. Se realizará un acotamiento previo, de carácter preventivo, de todos los indicios, como manchas de sangre, restos orgánicos, vainas, balas, etc., que corran el riesgo de ser estropeados antes de la llegada de la autoridad judicial, fiscal y el médico forense. Dicho acotamiento se realizará con tiza, o con cualquier refe- rencia visible, señalando el lugar donde se encuentra el indicio y advirtiendo de su presencia.
  5. No se moverá el cadáver antes de la llegada de la autoridad ministerial.
  6. Se procederá, junto con el médico forense, a examinar el cadáver en el lugar de los hechos, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
    a) Edadb) Sexo.

    c) Posición del cuerpo.

    e) Descripción de la vestimenta.

    f) Estado del cuerpo, con especial atención en las heridas y las amputaciones que pueda presentar, con especificación de la data estimada de la muerte, etcétera.

    g) Lesiones que presenta el cuerpo.

    h) Los indicios o las evidencias que se encuentren sobre el cuerpo o en su perímetro inmediato y corran el riesgo de desaparecer o deteriorarse cuando sea movido o trasladado deberán tener prioridad de levantamiento.

    i) Se preservarán las manos con bolsas de papel para que durante la autopsia sea posible obtener probables restos orgánicos de uñas y dedos o cualquier otro indicio, sobre todo en los casos en que se aprecien signos de defensa en la víctima, si bien en caso de riesgo de pérdida de algún indicio o evidencia se procederá a recogerlo en el lugar de los hechos.

    j) Examen de la documentación que porte el cadáver.

    k) En caso de haber indicios de uso de armas, se debe utilizar el equipo de residuos de disparo antes de ser trasladado o movido el cuerpo para evitar contaminaciones o pérdida de eficacia en el levantamiento en caso de que las manos se manchen de sangre, agua o cualquier otra sustancia.

    l) Debe recogerse la fauna cadavérica (indicios entomológicos) cuando exista y se estime oportuna para estudios de data de muerte, coincidencia entre el lugar de la muerte y del hallazgo, etcétera.

  7. Se recomienda que durante el examen del cadáver se vaya elaborando un documento formalizado (protocolo de cadáveres) que guíe determinados pasos obligatorios y datos que son necesarios de obtener.
  8. Se levantará un plano o croquis del lugar, en el que figurará el cadáver en la posición en que fue hallado. Posteriormente, sobre este croquis se irán situando todos aquellos indicios localizados y que se encontraron durante el desarrollo de la inspección ocular.
  9. Una vez que se proceda al levantamiento del cadáver y a su traslado al anfiteatro, se iniciará la inspección ocular propiamente dicha con toda meticulosidad, realizándose en primer lugar la reunión de todos los indicios no lofoscópicos. Se reflejarán dichos indicios sobre el plano o croquis confeccionado.
  10. Una vez recolectados todos los indicios de carácter no lofoscópico, se procederá a la búsqueda de indicios lofoscópicos.
  11. Se tomarán las huellas de cotejo oportunas de todas aquellas personas, en un principio inocentes, que hayan estado presentes en la escena del hecho delictivo para descartar sus huellas tras su cotejo con las huellas reveladas (por ejemplo, de familiares, testigos, primeras asistencias médicas, etcétera).
  12. Se tomarán muestras indubitadas de adn de los familiares o personas que tengan acceso al lugar para descarte, en un principio.
  13. Se redactará la correspondiente acta de inspección ocular técnico-policial, que se realizará, debido a su complejidad y extensión, en dependencias policiales.
  14. Cuando se tenga el resultado de muerte violenta, se asistirá a la autopsia/necropsia del cadáver, donde se recogerán aquellos vestigios que procedan: ropas, balas que estén en el interior del cuerpo, restos orgánicos (por ejemplo, en violaciones); se cortarán las uñas para la búsqueda de restos orgánicos en caso de que se observen signos de defensa, etc., y como norma se recogerá siempre una muestra biológica indubitada para obtención de adn.

Igualmente, se obtendrá la necrorreseña completa del cadáver, incluidas las impresiones palmares y de segundas falanges, realizándose todas las gestiones de identificación oportunas, confeccionando el tríptico de cadáveres y fotografías identificativas, en caso de que se trate de una persona sin identificar, siguiendo los criterios de la Interpol para la identificación de cadáveres. Todos estos trabajos realizados durante la autopsia quedarán refleja- dos en acta independiente a la de la inspección ocular.

Sexta fase: Liberación del lugar de los hechos

La liberación del lugar de los hechos es un paso que tiene por objeto verificar la inexistencia de evidencias sin recoger, así como asegurar la retirada de los restos y el material del equipo técnico. Esta actividad es una actuación que debe ser dirigida y supervisada en cada caso por el responsable del equipo técnico o la autoridad competente; comprende las siguientes acciones:

  • Última reunión de los especialistas que han intervenido en la ins- pección ocular y revisión del trabajo realizado.
  • Examen visual para la detección de elementos de interés (evidencias), así como de material o instrumento técnico propio que quede en la zona.
  • Verificación personal pasando por cada una de las áreas de trabajo de la escena efectuando un rastreo final de forma ordenada.
  • Comprobar que todos los indicios estén debidamente reseñados, rotulados y empaquetados para su transporte.
  • Levantamiento del contenedor de residuos del material utilizado.
  • Fotografías finales del estado que guarda el lugar donde se ha realizado la inspección ocular, con fotografías de detalle en caso de sellos de viviendas, cerraduras de vehículos, entre otros.profiling

Con respecto al concepto de la técnica del criminal profiling (perfil criminológico) fue creada por el FBI y su Unidad de Ciencias del Comportamiento como una herramienta para ayudar en las investigaciones. Básicamente consiste en una técnica para describir el comportamiento y características (físicas, psicológicas, geográfica, sociales…) probables del autor desconocido de un asesinato o de una serie de asesinatos. Posteriormente, debido a su falta de metodología estándar, se han generado distintos conceptos afines que se usan indistintamente como Criminal Investigative Analysis, Ofender Profiling, Behavioral Evidence Analysis y Criminal Profile.

Para la realización del criminal porfiling, el profiler (perfilador) debe analizar varios elementos del crimen, entre ellos el análisis de la escena del crimen. Este trabajo pretende asomarse a ese análisis, mostrando cuál sería las fases, cuestiones que debe plantearse y la información que se puede extraer para la elaboración del profiling.

 Tipologías de escenas del crimen: (según Turvey)

  1. Atendiendo al ambiente en el que se encuentra la localización de la escena del crimen:
Escena de interior Aquellas que se producen en el interior de una estructura como casa, apartamentos, edificios…
Escenas de vehículos Las que se producen en el interior de vehículos de transportes tales como coches, camiones, barcos…
Escenas de exterior Las que se producen a campo abierto en parques, bosques, desiertos…
Escenas bajo agua Las que se producen en el medio acuático como pantanos, ríos, pozos…
  1. Atendiendo al contacto que se produce entre agresor y víctima:
Escena primaria Es donde existe mayor contacto entre agresor y la víctima, donde se interviene mayor tiempo y donde se realizan el mayor número de agresiones a la víctima.
Escena secundaria Donde se establece interacción entre agresor y víctima pero en menor cantidad respecto a la primaria.
Escena intermedia Es una escena intermedia entre la primaria y la de abandono del cuerpo. Es un tipo de escena secundaria que generalmente sirve para trasladar el cadáver desde la escena primaria hasta la escena donde se va a dejar el cuerpo.

Por lo general, los técnicos deben recoger antes los indicios más perecederos, usando un método de procesamiento y recolección  de la evidencia del menos intruso al más intruso.

La manipulación de la evidencia física debe hacerse de manera correcta y en las mejores condiciones posibles para que dicha evidencia puedan obtenerse resultados válidos y fiables.escena_crimen

Una vez que el indicio ha sido recolectado usando el procedimiento adecuado, éste debe ser embalado para su envío posterior al laboratorio. Una vez más, la fase de embalado también debe estar garantizada por una buena praxis ya puede hacer que un indicio importante bien recolectado se convierta en inservible al llegar al laboratorio por llegar mal embalado. En esta fase de embalado el indicio debe ir correctamente documentado mediante etiquetaje e informes.

A partir de aquí, es necesario establecer una cadena de custodia para la seguridad, el control y el transporte del indicio.

De la escena/s del crimen, la policía científica va recoger una serie de indicios que van a ser fundamentales para el desarrollo de la investigación. A efectos de una investigación criminalística entendemos como indicio o vestigio, todo aquel objeto, instrumento, resto, huella, marca, señal…que se usa y/o se produce en la comisión de un hecho, susceptible de ser recogido y de cuyo análisis se van a obtener datos sobre la existencia del hecho delictivo, sobre la identidad del autor de los hechos, sobre el modus operandi, etc.

Los indicios se puede clasificar básicamente en: biológicos, huellas y no biológicos. Los indicios que más información pueden aportar en la realización de un criminal profiling, así como qué información se puede sacar de los mismos son los siguientes:

Biológicos
  • 1. Sangre: Además de cuestiones de identificación, los rastros de sangre en la escena del crimen pueden aportar información valiosa respecto a cómo y con qué instrumento hirió el agresor a la víctima, cómo sucedieron los hechos, desplazamientos, modus operandi del criminal, conductas sádicas, de venganza…

Es importante realizar un estudio de las manchas de sangre y de la información que pueden aportan. Las manchas de sangre se pueden clasificar por su mecanismo de producción:

– Proyección: Las que se producen generalmente por la acción de la gravedad o por salpicaduras de una mancha. Dependiendo de la altura a la que caigan y de la posición la forma de la mancha será distinta, así las gotas de sangre oblicuas indican movimiento, informándonos además de la dirección en la que éste se produjo.

– Escurrimiento: El escurrimiento es la morfología que adquiere la mancha como consecuencia de la acción de la gravedad, permitiendo constatar si el cadáver u objeto que contiene la mancha ha sido modificado de su posición.

– Contacto: Son las manchas que reproducen total o parcialmente la forma del objeto que ha estado en contacto con la sangre.

– Impregnación y limpieza: Estas dos últimas formas son el resultado de la imbibición de un tejido por la sangre, de manera que solamente adoptas formas escasamente interpretables. Se producen cuando se limpia de sangre un objeto o cuerpo.

Otras informaciones de la sangre se pueden obtener del estudio de la velocidad de las gotas, las cuales pueden proporcionar datos sobre la situación de la persona que sangra, posición en la escena, instrumento de agresión…También la morfología y cantidad pueden informar del tipo de herida en cuanto al origen arterial o venosa de la sangre.

La búsqueda de sangre se debe realizar en víctima, escena, sospechoso, vehículo…Para buscar la sangre se pueden usar la observación directa o técnicas forenses como luces UV o reactivos de orientación (luminol). Ya que la obtención de pruebas de sangre se puede realizar aunque el agresor haya intentado borrar rastros de sangre, será necesario conocer este hecho para valorar la posibilidad de poseer conciencia forense por parte del agresor, así como experiencia, grado de perfeccionismo, tiempo en la escena del crimen…

La información obtenida del estudio de las manchas de sangre debe usada en el perfil, pues nos puede aportar datos sobre el modus operandi y victimología.

  • 2. Semen y fluidos vaginales: Además de cuestiones de identificación por pruebas de ADN, la existencia de este tipo de rastros biológicos nos pueden informar del sexo del agresor, de participación de una motivación sexual, conductas sexuales realizadas, tipo de relación con la víctima, sadismo, conciencia forense, experiencia delictiva…
  • 3. Otros fluidos biológicos (sudor, heces, vómitos, lágrimas…): Además de cuestiones de identificación la existencia de este tipo de rastros deberá ser valorada por el profiler para obtener datos respecto a conductas ritualistas, sádicas, de humillación a al victima (defecar sobre su cuerpo). Por ejemplo, la existencia de vómito cerca del cadáver mutilado nos puede indicar que el agresor no tiene experiencia en esta actividad, que en un momento dado ha sentido asco y repugnancia que le ha obligado a vomitar.
  • 4. Pelos, cabellos, uñas, piel descamada: Además de información identificativa, la existencia de estos rastros nos puede dar información sobre modus operandi, conducta sádica, método de control de la víctima, conductas defensivas de la víctima, fuerza del agresor, conducta ritualista (ejemplo: lavar o cortar el cabello de la victima).

 

Huellas Las huellas pueden aportar valiosa información al profiler al margen de cuestiones identificativas. Puede arrojar datos sobre el modus operandi, grado de planificación de la agresión, conciencia forense, victimología, experiencia delictiva o antecedentes penales…En el caso de mordeduras también nos podría indicar conducta de ira, sádicas…
No biológicos
  • Tóxicos, drogas, medicamentos: La existencia de estos rastros en la escena deben contrastarse con los encontradas en la autopsia para conocer si fueron usados, si se encontraban en el organismo de la victima y si es posible que también fuera usado por el agresor. Esto nos podría dar información sobre el modus operandi, método de aproximación o control de la víctima (ejemplo: la controla con un medicamento paralizador), grado de planificación de la agresión, conocimientos farmacológicos del agresor, grado de uso de la violencia física por parte del agresor, victimología (ejemplo: enfermedades de la victima), conductas sádicas o de ira…
  • Explosivos y combustibles: En el caso de perfiles sobre terroristas o incendiarios, este tipo de indicios van a aportar al perfilador información sobre el modus opernadi, conocimientos técnicos del agresor, planificación, motivación…
  • Vestidos y complementos: La existencia de vestidos o complementos nos pueden dar datos de la victimología, modus operandi (ejemplo: la victima es desnudada a la fuerza), información sobre el agresor (ejemplo: se usa para estrangular a la victima una corbata que no pertenece a la misma).
  • Documentos, voces grabadas, vídeos: Parece evidente que el análisis de este tipo de rastros son muy valiosos para la realización del perfil criminal. Documentos y voces nos pueden indicar sexo, procedencia, nivel educativo, estado emocional y psicológico, planificación. Los vídeos pueden aportar además datos físicos del agresor, modus operandi, relación con la víctima…


Círculo azul

La escena del crimen tiene una importancia vital de relación con el comportamiento geográfico del criminal. De tal manera que con el análisis geográfico de las distintas escenas del crimen junto con la correlación de determinadas características de los crímenes, sería posible establecer una zona donde puede residir el agresor y una zona donde actuaría en el futuro. A continuación podemos distinguir de forma resumida las perspectivas de investigación:

  • Análisis del método de aproximación:El método de aproximación se refiere a la forma o estrategia que usa el agresor para aproximarse a la victima (Turvey, 2006). Se pueden usar varios métodos de aproximación:
    • Sorpresa: El agresor se aproxima a la victima sorprendiéndola en un momento de vulnerabilidad, cuando la persona está ocupada, distraída o durmiendo.
    • Engaño: El agresor se aproxima a la victima engañándola para ganarse su confianza.
    • Súbitamente: Como explica Turvey, los autores Burgess y Hazelwood que establecen esta clasificación, hablan de aproximación de relámpago o súbita refiriéndose a que el agresor se acerca a la víctima e inmediatamente inicia su ataque, en cuyo caso, debería de hablarse más que de método de aproximación de método de ataque que veremos más adelante. En este caso, Turvey nos dice que la aproximación súbita podría considerarse sorpresa.
  • Análisis del método de ataque:El método de ataque se refiere al mecanismo que usa el agresor una vez que se ha aproximado a la victima para dominarla, generalmente con la fuerza o la amenaza verbal (Turvey, 2006). Puede ser:
    • Amenaza verbal: después de aproximarse la amenaza verbalmente para conseguir que haga lo que quiere.
    • Uso de fuerza con o sin arma: después de aproximarse la ataca físicamente para conseguir que haga lo que quiere, la golpea para dejarla sin capacidad de reacción.
    • Amenaza verbal y uso de arma: después de aproximarse la amenaza verbalmente con agredirla con un arma si no hace lo que quiere.
  • Análisis del método de control:Una vez que el agresor se ha aproximado a la victima, la ha atacado para dominarla y evitar su capacidad de reacción, necesita tiempo y la colaboración de la victima para poder agredirla. Para que el agresor pueda consumar su agresión, pueda manipular y someter debe tener controlada a la victima y así no tener que dedicar tiempo ni recursos a sus reacciones defensivas. Ese control se puede realizar de varias formas:
    • Usando la fuerza: golpear a la victima para dejarla inconsciente, atarla, uso de grilletes…
    • Amenazas verbales: se amenaza con hacerle daño físico o matarla si no se está quieta.
    • Con la presencia de armas: presencia de una pistola, cuchillo, barra de hierro…

    El análisis del método de aproximación, ataque y control pueden incluirse también en la evaluación del modus operandi del agresor, pero con los datos forenses y el análisis que se hace de la escena del crimen podemos obtener datos que nos ayuden a entender como son los primeros contactos y la agresión inmediata que se realizan sobre la victima. Estos datos nos aportarán unas características concretas de comportamiento y psicológicas para realizar nuestro criminal profiling.

  • Análisis de actos de precaución:Los actos precaución también suelen denominarse en el ámbito de la criminología como conciencia forense. Son acciones que realiza el agresor, antes, durante y después del crimen para ocultar, confundir y despistar a los investigadores respecto a cómo sucedieron los hechos y principalmente dirigidas impedir su identificación. En este caso, no la presencia, sino más bien la ausencia de determinados indicios o rastros que tendría que haber en la escena del crimen nos pueden indicar que el agresor ha alterado la escena para dificultar su arresto y las labores de investigación.Los actos de precaución pueden ir desde el uso de máscaras o disfraces para ocultar su identidad, uso de guantes o condones, incendio de la escena, selección de victimas desconocidas, limpiar la sangre…La existencia de estos actos de precaución nos puede informar en función de la clase y complejidad de dichos actos de un determinado nivel de conocimiento en cuestiones médicas, forenses, policiales, químicas…nos puede indicar un nivel de perfeccionamiento, planificación, improvisación…Los actos de precaución generalmente se van adquiriendo y desarrollando con la experiencia acumulada por agresor, así en su primer crimen, los actos de precaución son casi inexistentes, de ahí que sea muy importante analizar bien los primeros crímenes para encontrar datos que puedan ser enmascarados en futuros. El hecho de que pueda estar “fichado” por la policía hace que deba borrar todos los indicios forenses que puedan conducir a su identificación.La proliferación hoy en día de numerosas series de televisión sobre temas de investigación forense y criminal hace que sea más difícil establecer una experiencia criminal previa en función de los actos de precaución, ya que en esas series un criminal “novato” puede aprender muchos actos de precaución que en otras circunstancias le llevaría mucho tiempo aprender.

  • Análisis de la posible simulación de escenas: Amañar o simular la escena del crimen estaría muy relacionado con los actos de precaución solo que la simulación en este caso supone una alteración mucho más compleja, planificada y global de la escena por parte del agresor. El agresor manipula los indicios y añade rastros para que parezca la escena de otro crimen distinto al que sucedió. Por ejemplo un marido que mata a su mujer y simula la escena de un robo en la casa con el resultado además de la muerte de su esposa.Para detectar la simulación de la escena, el profiler debe analizar y valorar cada uno de los indicios y resultados forenses de la escena, análisis individualizado y de conjunto, descubriendo posibles contradicciones e incoherencias, teniendo en cuenta que las personas pueden simular pero las pruebas no.Hay que tener una visión de cada indicio dentro de la escena, dónde se encuentra, posición, cómo se relaciona con el resto de indicios, coherencia con la reconstrucción del suceso, coherencia con el resto de resultados forenses, coherencia con nuestros datos del criminal profiling, coherencia con nuestros conocimientos y experiencias sobre comportamiento y psicología criminal…Quizá es la parte del análisis de la escena del crimen que puede resultar más difícil de realizar, pero es primordial para realizar nuestro criminal profiling de manera acertada.

Séptima fase: Documentación y remisión de evidencias

La documentación tiene por objeto la elaboración de un atestado permanente y objetivo de la escena, de las pruebas materiales y de cualquier cambio que se produzca. La documentación de la escena es también el punto de partida de la cadena de custodia.

La documentación da comienzo con la llegada de la primera persona a la escena. Utilizando los medios adecuados (por ejemplo, notas, fotografías, vídeos, esbozos y mediciones) se anotan los datos de la escena tal y como se encontró inicialmente, en particular la hora de llegada, el estado de las puertas, ventanas y persianas, los olores, los indicios de actividades, etc. Asimismo se toma nota de las personas que estén presentes, entren o salgan de la escena, y los cambios que se produzcan como consecuencia de las actividades realizadas y observadas. Una vez que se hayan reconocido las pruebas materiales, se prepara una documentación pormenorizada antes de moverlas o recogerlas. Cada objeto recogido se etiqueta por separado.
El requisito de la documentación se mantiene durante todo el proceso de investigación de la escena del delito, y ulteriormente, hasta que se obtiene el resultado de los análisis de laboratorio. Esto constituye la cadena de custodia.
Cuando una persona que trabaja en la escena deja la investigación, toda la información (por ejemplo, fotografías, documentos, notas, etc.) se entrega al personal que la releve. En ese momento también se celebran reuniones informativas.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?

• Es posible que se requiera al personal que ha trabajado en la escena a que explique determinados detalles y demuestre las medidas adoptadas durante la investigación. Para ello no es suficiente fiarse sólo de la propia memoria.
• La documentación es esencial para recordar y demostrar más tarde el estado inicial en que se encontraba la escena y lo que se hizo, cuándo, cómo y por quién.
• La documentación cronológica y minuciosa es importante para velar por la “trazabilidad” y la “continuidad” de las pruebas durante todo el proceso. La cadena de custodia determina que lo que se presenta ante el tribunal guarda relación con el objeto concreto recogido en la escena del delito.
• Todos los exámenes y análisis posteriores pueden verse comprometidos si la cadena de custodia no se inicia y mantiene debidamente en la escena.

Fuentes:

  1. Noguera Ramos, Iván. La Reconstrucción de los hechos. 
  2. Otero Soriano, José Miguel et. al. Manual de buenas prácticas en la escena del crimen. [en línea]. México: INACIPE. 2ª ed, 2012. [Fecha de consulta: 26/06/2014]. ISBN: 978-607-7882-52-7
  3. La escena del delito y las pruebas materiales: sensibilización del personal no forense sobre su importancia. [en línea]. Nueva York: Naciones Unidas. 2009. [Fecha de consulta: 26/06/2014]. ISBN: 978-92-1-330201-9.
  4. Gimenez, Serrano, Jorge. La escena del crimen en el criminal profiling. [en línea]. 2009. [Fecha de consulta: 26/06/2014].
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La relación entre los cambios del cuerpo, las enfermedades corporales, las enfermedades mentales y la criminalidad; se basan, en parte a los procesos biológicos entre los que se distinguen ciertos factores que influyen en el desarrollo anormal de una persona.

A partir de los descubrimientos del monje agustino Gregorio Mendel (Austria, 1822-1884), nace una ciencia denominada genética, que es la encargada de estudiar los mecanismos según los cuales se transmiten las características hereditarias (normales o patológicas).

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Mendel estudió cuales eran las leyes de la herencia (válidas para toda la naturaleza viviente), a base de cruzar plantas (guisantes).

Los descubrimientos de la genética llamaron de inmediato la atención de los criminólogos, los cuales buscaron desde luego las posibilidades de que cierta disposición hacia el crimen pudiera ser hereditaria. Los primeros descubrimientos fueron en enfermos mentales, encontrando la gran incidencia de parentesco consanguíneo entre los anormales.

Respecto a la Medicina y la Biología han tenido mucha influencia en la Criminología. En el caso de la Criminología biológica, aquella que busca las bases fisiológicas del comportamiento anormal de los seres humanos que los predisponen a la antisocialidad; investiga la causalidad física; es decir, la relación entre el hecho somático (causas que se manifiestan en el cuerpo, se refieren a los cambios en la estructura y funcionamiento corporal, así como las anomalías o defectos y enfermedades corporales, hereditarias o adquiridas, también particularidades en su desarrollo”. Estas causas endógenas somáticas que tienen efecto en la antisocialidad, serán estudiadas por la Criminología Biológica o Genética) y la criminalidad o el comportamiento violento.

La determinación de las influencias de los factores hereditarios sobre un niño o un adulto requiere la opinión de un especialista con conocimientos de genética humana. El Criminólogo debe tener conocimiento del valor de sus pruebas como elementos de predicción. Esto es algo complicado que requiere de estudios profundos.

El antecedente de la criminología biológica son los estudios de Lombroso, Di Tullio, Sheldon y Quiroz Cuarón, entre otros, quienes estudiaban la anatomía y la fisiología de los delincuentes. Otro antecedente es la lobotomía o psicocirugía (que consiste en agredir las células conectoras de los lóbulos prefrontales) y la introducción de microelectrodos (que permitía el monitoreo y el control de la conducta). Estos antecedentes han dejado asentado que la criminalidad, la violencia y la predisposición a la antisocialidad es demostrable, y si se refuerza con estudios psicológicos y sociológicos brinda un panorama más preciso sobre dicha conducta; por ejemplo, el alcoholismo y drogadicción de los padres a los hijos, la violencia, la vagancia, entre otras conductas que son adquiridas por causas biopsicosociales.

Actualmente no se puede afirmar que la existencia de una tara hereditaria es explicativa de la génesis del delito, dado que no es la enfermedad o la criminalidad lo que se hereda, sino la predisposición.

De acuerdo con el planteamiento de la biología criminal, no todo individuo con tendencias violentas, irascibles, agresivas, o excitables llega al delito, sino solo aquellos que no poseen la capacidad para refrenarlas. En ello la estructura de la personalidad juega un papel de vital importancia.

Este punto de vista resulta de las investigaciones más recientes en el campo de la genética en relación con el medio. En toda personalidad deben converger tres elementos: el heredado (temperamento), el aprendido (carácter) y el medio.

nube de palabras

Es de relevante importancia hacer mención a la criminogénesis, entendida  como el conjunto de tendencias que ayudan a explicar las causas que tienen los delincuentes que cometen delitos reiterados; es la resultante del estudio de su vida y entorno. Es decir, que se estudia su comportamiento y conducta para dar explicación a su delito. Este estudio crea el perfil de personalidad básica del delincuente como factor individual, así como, de las influencias ambientales y sociales. Esta forma de estudio hace posible dar importancia a la conducta que tiene o adopta el individuo cuando comete un delito de forma sistemática.

La aportación importante de las corrientes que buscan en la herencia la causa criminal es que en el momento actual nos obliga a estudiar cuáles son los factores hereditarios y cómo influyen en la conducta criminal.

Tres métodos se han utilizado básicamente para investigar la relación entre herencia y criminalidad: el análisis de la genealogía del delincuente, la genealogía estadística y la investigación de gemelos.

A continuación, y en base a la reunión de diversos estudios en relación a la genética criminal, vamos a señalar algunos de los factores causantes de la criminalidad, herencia y delito:

  • Psicología del delincuente: características biológicas o congénitas

Un enfoque que considere las conductas antisociales como comportamiento con evidente base evolucionista y una visión antropológica que considere que la sociedad ha reaccionado contra las conductas que la amenazan y subvierten, favoreciendo las actitudes altruista y castigando las tácticas desintegradoras, necesariamente conducirá a admitir que el crimen tiene primordialmente una base genética.

Adrián Raine resume en los siguientes puntos las consideraciones que enturbian el análisis de la influencia de la genética de la conducta Antisocial:

1. ¿Un gen es responsable de la conducta criminal? Los genes codifican proteínas y enzimas e influencian los procesos fisiológicos cerebrales que podrían predisponer biológicamente para determinar conductas criminales.

2. ¿La influencia de la herencia entraña que todos los crímenes son genéticamente determinados? La conducta criminal es el producto de los genes y del ambiente.

Por otro lado, los genetistas de la conducta no tienen una posición radical; ellos no excluyen la importancia del ambiente, aunque obviamente privilegian las bases biológicas de la violencia.

3. ¿La investigación genética puede explicar por qué algunos individuos específicos comenten crímenes? Una heredabilidad de los 50% para el crimen no puede extrapolarse para inferir la conducta antisocial de un individuo en particular.

4. ¿Si el crimen es genéticamente determinado entonces es irremediable? Obviamente no hay un destino ineluctable. Admitimos que se trata de una predisposición constitucional influenciable por los parámetros sociales.

5. ¿Son los estudios genéticos más orientados hacia la herencia que hacia el entorno? En rigor los estudios en gemelos y en adopción, si bien están presididos por la genética informan al mismo tiempo, que esta no explica todo.

6. ¿Los factores genéticos que subyacen en el crimen no pueden invocarse en un proceso legal? No puede heredarse algo que es un constructo social y legal y cuya definición está abierta a debate; sin embargo, esto valdría para muchas enfermedades mentales.

7. ¿Las bases genéticas excluirán a los cientistas sociales? Obviamente nunca sucederá esto. Hay razones incontrovertibles para sostener que los factores socioculturales son claves en el desarrollo del crimen y todo señala que la genética actuará en un vacío si no considerara el medio ambiente.

herencia criminal

  • Familias criminales y estadística criminal

Los estudios sobre “familias criminales”, suelen hacer seguimiento de la descendencia de una sola línea, dejando sin considerar el influjo hereditario de los demás descendientes. Son familias en las que puede existir una mayor proclividad a la delincuencia, en los parientes en línea directa hay mayor probabilidad a heredar esa tendencia criminal, sin que ello signifique que la degeneración, transmitida por vía hereditaria, sea la causa de la criminalidad: los altos índices de esta apreciados en algunos grupos familiares o clanes se explica fácilmente por distintas razones.

Pensando en la herencia criminal, varios investigadores (Geill, JLund, Dugdale, Despine, Maxwell, Goring, etc.) orientaron sus esfuerzos al estudio de familias criminales, realizando una verdadera “genealogía criminal”, encontrando concordancias notables, y demostrando que existen familias célebres en las que la mayoría (por no decir la totalidad) de los componentes son criminales.

Un ejemplo clásico es la familia Juke, seguida durante 200 años por Dugdale, en que se probó que el fundador de esta familia, un mal viviente alcohólico, tuvo 709 descendientes, de los cuales 77 delincuentes, 202 prostitutas y 142 vagos y malvivientes. Estabrook amplió las investigaciones, hasta localizar 3.000 descendientes, de los cuales la mitad son deficientes mentales, y un tercio vagos, mendigos, prostitutas y delincuentes. Hurwitz hace ver cómo el número de delincuentes va decreciendo con el tiempo.

Sin embargo, los sociologistas alegaron que esto era producido por el aprendizaje derivado de la convivencia, pues era lógico que los hijos de los criminales siguieran el ejemplo de los padres. La crítica más generalizada para estas investigaciones es que la obtención de métodos no es totalmente confiable, pues el diagnóstico de debilidad mental, o la calificación de vagos o prostitutas se hace con base en referencias generalmente verbales, y en ocasiones con un siglo de diferencia. Además el “contagio” social es indudable en estas familias, por esto se buscaron nuevos métodos de investigación.

Estadística criminal: Para vencer las dificultades anteriores, varios investigadores se preocuparon por usar la estadística y buscar datos más directos, así como formas de comparación o control.

GoRiNG (1919) y LuND (1918) coinciden en sus estudios al encontrar que la proporción de delincuentes condenados a prisión (por delitos graves)es mayor entre aquellos en los que ambos padres fueron delincuentes, que entre aquellos en los que un solo padre fue condenado, y estos últimos son más que aquellos sin padres con antecedentes criminales.

Bernhard (Rudolf, 1930), efectuó un estudio sobre criminales dividiendo en dos grupos: a) Aquellos cuyos padres no era criminales, pero los abuelos y otros ascendientes sí. b) Aquellos sin parientes criminales. El resultado es que en el grupo “a” la proporción de hermanos delincuentes es el doble que en el grupo “b”, a pesar de que ambos ambientes fueron considerados “no criminógenos”.

Un grupo bastante apreciable de investigadores se dedicó a buscar taras hereditarias de delincuentes convictos, distinguiendo taras directas (padre-madre), y taras en general (ascendientes).

El acuerdo es general en que los reincidentes tienen más del doble de taras hereditarias que los delincuentes primarios.

En otras investigaciones se ha encontrado correlación entre antecedentes de enfermedad mental y conducta antisocial o parasocial.

Es notable el resultado en lo referente a la epilepsia, pues cuando es hereditaria el número de hijos criminales es de 13% (22% hombres y 3,7% mujeres), cuando es traumática es sólo del 3,3% (Conrad).

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  • Estudio de gemelos

Los gemelos también han preocupado a los científicos dicese, los univitelinos , monocigoticos, o idénticos, es decir, los seres desarrollados en un solo ovulo que se parte durante determinado periodo de la fecundación (mitosis) estas personas realizan comportamientos similares en un porcentaje respetable.

Bivitelinos , proceden de dos óvulos fecundados al mismo tiempo, el porcentaje de conducta semejante es mucho menor

Estos estudios se refieren a las investigaciones sobre el comportamiento de los gemelos monocigóticos o monoovulares y los gemelos dicigóticos o biovulares. Las primeras investigaciones en este campo fueron propuestas por Siemens y Verschuer, y luego continuadas por otros científicos, entre ellos Curtins, Lens, Lange. Se busca a través de ellas determinar cual ha sido el comportamiento de los gemelos cuyos padres han sido delincuentes, partiendo de la hipótesis de que los gemelos monocigóticos poseen idéntica carga hereditaria, son del mismo sexo, por lo que se espera que también coincida su comportamiento. En los gemelos dicigóticos (bivitelonos) por no tener genes iguales (se forman separadamente, con plena independencia pero sincronizada pudiendo tener sexos iguales o distintos) se supone que no se van a parecer más que dos hermanos cualesquiera.  A decir de López Saiz y Codon, el parecido físico y moral de los hermanos monoovulares es extraordinario, su semejanza es tal que incluso pueden ser idénticas sus huellas dactilares, carácter individual del que con frecuencia se sirven los organismos policiales para la identificación personal.

El parecido es también psicológico, tienen iguales gustos, inclinaciones, sentimientos, inteligencia, de acuerdo con Slater. Sin embargo Pérez Viloria señala que la herencia psíquica no tiene la misma intensidad que la herencia física en estos gemelos.

  • Adopción

En relación a los estudios de adopción, consiste en el seguimiento de la conducta de criminales y no criminales, ambos adoptados o adoptivos, en su relación con los padres biológicos y adoptivos, según sean estos últimos delincuentes o no delincuentes. El componente delictivo es más verosímil que se produzca en el adoptado que tiene un padre biológico con antecedentes penales. Los índices de criminalidad en los jóvenes adoptados aumenta en función de los antecedentes criminales de los padres, más de los naturales que de los adoptivos. Por tanto, se establece la relevancia decisiva del factor genético.

  • Malformaciones cromosómicas

Otro concepto de genética criminal, es el estudio que relaciona las aberraciones o malformaciones cromosomáticas con la delincuencia, son mencionados los síndromes de turner, triple x, de klinefelter, y doble y.

El síndrome de turner: Se predica de las mujeres cuyo cariotipo o formula cromosomática es 45×0, generalmente son de talla reducida este síndrome es relacionado con el aborto.

Síndrome triple x: Se refiere a las mujeres que portan ms de dos cromosomas x, por ejemplo el cariotipo 47xxx, produce degeneración de los caracteres femeninos se vincula a comportamientos agresivos y violentos

El síndrome de Klinefelter: Tiene que ver con varones cuyo cariotipo es 47xxy, es decir, con un cromosoma femenino adicional, coeficiente escolar bajo, son jóvenes altos, delgados son relacionados como de alta peligrosidad, muestran predisposición delictiva ante los estímulos criminogenos del exterior.

Síndrome de doble yy: Se trata de los hombres que tienen un cromosoma y suplementario, son de elevada estatura respecto de sus parientes, calvicie, miopía, debilidad mental que los hace agresivos con tendencia a la criminalidad, además de tener una conducta violenta tienden a cometer delitos contra el patrimonio sin motivos precisos.

Por otro lado, se define a los enfermos mentales con tendencia a las conductas antisociales a los que desde muy pequeños presentan cierto defecto mental permanente unido a una fuerte tendencia al vicio o al acto antisocial. A continuación, en base a la reunión de diversos estudios sobre la Genética Criminal recopilados por la Dra. Angie Vázquez, se transcriben los de mayor importancia y relación en el tema de los factores endógenos de la criminalidad, aclarando que no se pretende llegar a la totalidad de factores ni profundizar en el tema, pues ocuparía demasiadas hojas, y solo se muestra una aproximación:

Trastornos bioquímicos: serotonina Richard Wurtman ha encontrado que dietas de alto carbohidratos y bajas proteínas afectan los niveles normales de la serotonina, neurotransmisor natural que cuando está en niveles alterados o anormales tiene efectos cerebrales asociados con tendencias suicidas, agresión y violencia, alcoholismo y conducta impulsiva. Las funciones normales de la serotonina son la regulación de la excitación, los estados de ánimo, la actividad sexual, la agresión y el control de los impulsos. Jeffrey Halperin comparó varones agresivos con no agresivos, ambos con diagnósticos de ADD (déficit de atención) combinado con diagnósticos de hiperactividad. Se les administró la droga fenfluramina, que provoca respuestas en el sistema serotoninergénico. Los resultados mostraron cambios positivos en los niños agresivos al bajarle los niveles de serotonina.
Condiciones congénitas: síndrome fetal alcohólico Estudios realizados por Ann Streissguth encuentran que el 6.2% de los adolescentes y adultos que muestran niveles significativos de conducta mal adaptativa nacieron bajo condiciones de Síndrome Fetal Alcohólico. Esta conducta evidenciada incluye impulsividad, falta de consideración con los demás, mentir, engañar, robar, y adicción al alcohol o drogas. También mostraron dificultad de vivir independientes a los padres, pobre juicio social y dificultades en conducta sexual, soledad y depresión. No obstante, aunque siempre se ha pensado que el alcoholismo de la madre es lo que más afecta, también se han comenzado estudios sobre el papel del alcoholismo en el padre. Estudios realizados por Theodore Cicero encuentran que los hijos de hombres alcohólicos tienden a mostrar problemas de conducta y problemas en las destrezas intelectuales. Cicero sugiere que esto está directamente relacionado con el efecto del alcohol sobre los espermatozoides o las gónadas. Cicero dice que los hijos varones de padres alcohólicos tienden a dar pobres ejecuciones en los “tests” de aprendizaje y destrezas espaciales. También demuestran tener niveles más bajos de testosterona y beta-endorfinas. Las hijas (mujeres) muestran niveles hormonales alterados en hormonas relacionadas a tensión reaccionando de forma distinta a situaciones de estrés a las féminas que no tienen el factor de padres alcohólicos. Cabe agregar las características físicas que son heredadas, como los ojos saltones, deformidades en los labios y en los miembros del cuerpo.
El efecto de golpes-traumas y alteraciones del lóbulo frontal Alan Rosembaum realizó un estudio en los que descubre que los traumas cerebrales anteceden cambios de conducta predisponiendo hacia un incremento en violencia. Muchas de estas lesiones fueron adquiridas en la infancia tanto bajo juegos como en accidentes o producto de maltrato infantil. Su estudio fue realizado con 53 hombres que golpeaban a sus esposas, 45 hombres no-violentos y felizmente casados, y 32 hombres no-violentos pero infelizmente casados. 50% de los agresores habían sufrido alguna lesión en la cabeza previa a sus patrones de violencia doméstica. De otra parte, Antonio Damasio sugiere que daños al lóbulo frontal a nivel de la corteza cerebral puede evitar que la persona pueda formarse evaluaciones de valor positivo o negativo al crear imágenes y representaciones sobre los resultados, repercusiones y consecuencias futuras de acciones al presente creando las bases de ciertas conductas sociopáticas.
Efectos nutricionales Katherine y Kenneth Rowe estudiaron grupos de niños diagnosticados con hiperactividad. Los padres les daban alimentos con colorantes como parte de sus dietas regulares. El estudio consistió en una dieta con el colorante Amarillo #5 y placebos para el grupo control. El reporte de los padres y observadores fue que se manifestó un incremento en conductas de llanto frecuente, rabietas, irritabilidad, inquietud, dificultad de conciliar el sueño, pérdida de control, y expresiones de infelicidad. Muchas de estas conductas son precisamente las que les crean problemas de ajuste escolar limitando su aprendizaje e integración a las reglas del salón de clases. Fácil ejemplo cultural de ello es el consumo de chocolates, café o refrescos de cola en niños de corta edad.
Trastornos hormonales Ante el hecho obvio de que el hombre tiende a mostrarse más agresivo que las mujeres, las hormonas masculinas (la testosterona) ha sido objeto de estudio en la conducta violenta. James Dabbs estudió 4,4462 sujetos masculinos encontrando una alta incidencia y correlación entre delincuencia, abuso de drogas tendencias hacia los excesos y riesgos en aquellos que tenían niveles más altos de lo normal y aceptable en la testosterona. En las cárceles encontró que aquellos convictos de crímenes más violentos fueron los que más altos niveles de testosterona reportaron. También encontró en los estudios de saliva de 692 convictos por crímenes sexuales que estos tenían el nivel más alto entre todos.
Alteraciones en conducta por hiperactividad orgánica Rachel Gittelman sostiene que varones hiperactivos muestran una tendencia alta de riesgo a entrar en conducta antisocial en la adolescencia. Esta tendencia es cuatro veces mayor a la de jóvenes que no son hiperactivos, y parecen tener historiales de más incidentes de arrestos, robos en la escuela, expulsión, felonías, etc. 25% de los participantes en el estudio habían sido institucionalizados por conducta antisocial.
Daños cerebrales Estudios demuestran que daños cerebrales son la regla entre asesinos y no la excepción. Pamela Blake estudió 31 asesinos con ayuda de la tecnología médica con pruebas psiconeurológicas. Estos habían sido acusados de ser miembros de mafias o violadores, ladrones, asesinos seriales, asesinos en masa, y dos habían asesinado hijos. En 20 de estos casos se pudo establecer diagnósticos neurológicos claros. Cinco casos demostraron efectos de síndrome fetal alcohólico, nueve mostraron retardo mental, uno más caso tenía hipotiroidismo; un caso tenía psicosis leve, otro más tenía retardo mental fronterizo y otro tenía hidrocefalia; tres mostraron epilepsia; tres, lesiones cerebrales y dos, demencia inducida por alcohol. Algunos mostraron combinaciones. 64.5% mostraron anormalidades en el lóbulo frontal y 29% parecían tener defectos en lóbulo temporal. 19 sujetos mostraron atrofia o cambios en la material blanca del cerebro. El 83.8% de los sujetos mostró abuso en sus infancias, y 32.3% había sido abusado sexualmente.
Intoxicaciones y contaminación ambiental Es de reciente interés el estudio del efecto de diversas fuentes de toxicidad sobre la humanidad. Un estudio formal sobre el efecto del plomo indica que produce alteraciones en la conducta hacia la violencia y la conducta antisocial. Herbert Needleman estudió 212 varones de escuela pública en Pittsburgh, entre las edades de 7-11, fueron evaluados en cuanto a la concentración de plomo en sus huesos mediante pruebas de rayos X fluorescentes. Con el paso de los años se fue denotando, según aumentaba la cantidad de plomo también los reportes de agresividad, delincuencia, quejas somáticas, depresión, ansiedad, problemas sociales, déficit de atención entre otras.

Existen muchos otras investigaciones sobre diversos factores biológicos adicionales que pueden ser leídos en la página de Crime Times la cual puede hallar en la siguiente dirección: http://www.crimetimes.org/

En cuanto a los factores psíquicos Solís Quiroga señala algunas características de los factores endógenos psíquicos y comprenden el comportamiento de la gente, el carácter, los instintos, la conciencia, el inconsciente, que se refiere a los impulsos ocultos controlados por el consiente; así como todo proceso mental, también la voluntad como toda potencia que mueve a hacer o no hacer algo y; la intención, que determina para hacer algo.

Cuando los factores hereditarios parecen predeterminar el surgimiento de una enfermedad mental, es importante prestarles atención por las causas que podría tener cierta enfermedad. Así, puede establecerse la posibilidad de investigar los factores causales.

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El ADN

La ciencia está descubriendo una de las realidades más sorprendentes de la herencia. Ésta ayuda a explicar los factores endógenos de la antisocialidad. La ciencia tiene un entendimiento más claro del mecanismo, que es tan preciso, que cumple continuamente con una serie de cambios. Esto tiene que ver con la sustancia llamada ADN, que son las siglas al nombre de ácido desoxirribonucleico. Cada ser vivo posee un código genético propio. Este código contiene todas las informaciones indispensables para el desarrollo de nuestro organismo; y claro, lo que determina nuestra tendencia hacia la antisocialidad. El ADN es el portador de la clave de la herencia.

Según Lombroso, puede existir en determinadas personas que debido a rasgos hereditarios o genéticos, hay un desarrollo direccional hacia la criminalidad. Este desarrollo direccional puede disminuirse o aumentarse mediante la acción tanto de circunstancias internas como externas. Pero no todo el desarrollo se deriva de la herencia o se predestina por el ADN, los individuos están expuestos a diversas influencias externas e internas; algunas experiencias tienen mayor impacto que otras, si el entorno se cambia, ellos cambian.

El estilo de vida de una familia define de manera decisiva los patrones que siguen una persona para su estilo de vivir, vestir, hablar, beber y otras variadas formas de actuar diario de una persona. Cabe señalar que la familia es la primera y más importante escuela que los seres humanos recibimos, y no hay algo más fuerte que pueda cambiar la educación que nos han dado en casa; a pesar de la educación escolar, es la familiar la que predomina de manera tal vez permanente. Lo anterior queda resumido en la frase de Garófalo: “la educación familiar no es más que la continuación de la herencia.”

Fuentes:

1. Criminología genética y factores endógenos de la criminalidad

2. Modelos teóricos que tratan de explicar el comportamiento criminal

3. Rodríguez Manzanera; Luis. Criminología. (en línea)

4. Archivos de criminología, criminalística y seguridad privada

5. Psicología del delincuente

cabecitAA La psicopatía ha sido siempre un concepto escurridizo y ambiguo por lo que conviene aclarar, antes de entrar en materia, que en el DSM-III-R (American Psychiatric Association, 1987) ha sido sustituido el término  psicópata por el de trastorno antisocial de la personalidad.

Otros autores optan por denominaciones diferentes en función a la agresividad, criminalidad, conducta antisocial y sociopatía.

Lo que está claro es que este tipo de individuos suscitan una gran alarma social debido al alto índice de delitos cometidos, los cuales se diferencian del resto de delincuentes por la gran asociabilidad que les provoca este trastorno y por su alta peligrosidad, incrementado por el hecho de no tener sentimiento de culpa.

Los primeros síntomas aparecen en la niñez, con bajo rendimiento educativo y difícil inserción laboral. La conducta antisocial y sobre todo, la delictiva, comienza a disminuir a partir de los treinta años, si bien, nunca suelen llegar a vivir de una forma totalmente normalizada.

Estas personalidades antisociales, psicópatas o sociópatas sufren vacío afectivo y hastío profundo. Son impulsivos, egocéntricos, narcisistas, dominantes y carentes de remordimientos. Buscan, compulsivamente, sensaciones intensas. No suelen mostrar signos de psicosis y nunca pierden el contacto con la conciencia de la realidad, aunque cometan los crímenes más atroces. Son fríos, calculadores y sistemáticos.

No obstante, todavía no se ha podido clarificar cuál es la causa de la psicopatía, ni tampoco la diferencia de la mente del psicópata con respecto a la de personas normales.

   Evaluación de la psicopatía

Según el DSM III (American Psychiatric Association, 1987), la psicopatía es un síndrome de raíces biológicas que se manifiestan en patrones de conducta determinados y en rasgos que denotan asociabilidad, a diferencia del resto de los delincuentes que, al menos, poseen una subcultura delictiva con la que se pueden identificar. Siguiendo los criterios del DSM III, para diagnosticar a un individuo de trastorno  antisocial de la personalidad, se deben dar estas características:

  1. La persona ha de tener cumplidos, al menos, dieciocho años.
  2. Debe haber mostrado un historial antisocial antes de los quince años, con actos tales como vagancia, expulsiones y bajo rendimiento en la escuela, detenciones, fugas del hogar, mentira persistente, relaciones sexuales reiteradas y circunstanciales, abuso de alcohol y otras drogas, robos, vandalismo, peleas, violación de las normas. De estos criterios ha de cumplir un mínimo de tres.
  3. Tras los dieciocho años, y transcurridos al menos, cinco años desde el diagnóstico, el sujeto debe haber mostrado una propensión a las actividades antisociales.

Una vez cumplidos los dieciocho años , el DSM III enumera nueve criterios, de los cuales ha de cumplir, como mínimo, cuatro:

  • Inestabilidad laboral
  • Irresponsabilidad como padre
  • Conducta ilegal (comisión de delitos)
  • Escasa habilidad para mantener relaciones interpersonales largas
  • Agresividad e irritabilidad
  • No hacer frente a las deudas económicas
  • Impulsividad o fracaso en la planificación del futuro
  • Mentiras o uso de cómplices
  • Temeridad (imprudencia ante los peligros)

Se puede ver que muchos de estos criterios son amplios y están asociados, más que a conductas antisociales, a comportamientos delictivos o cuasi penales. Debido a esta imprecisión del DSM III, hay autores como Garrido Genovés y Robert Hare que prefieren las dieciséis características establecidas por Hervey Cleckley:

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  • Inexistencia de alucinaciones o de pensamiento irracional
  • Ausencia de nerviosismo o de manifestaciones neuróticas
  • Alta inteligencia y encanto externo
  • Egocentrismo patológico, incapacidad de amar
  • Gran pobreza de reacciones afectivas básicas
  • Sexualidad trivial, impersonal y poco integrada
  • Falta de sentimientos de culpa y vergüenza
  • Indigno de confianza
  • Mentiroso e insincero
  • Pérdida específica de intuición
  • Incapaz de seguir un plan de vida
  • Conducta antisocial sin remordimiento aparente
  • Amenazas de suicidio que se cumplen raramente
  • No aprende de la experiencia de la vida
  • Irresponsable en las relaciones interpersonales
  • Comportamiento fantástico y abuso de drogas

El propio Hare establece varios grupos de clasificación:

Psicópatas puros

Psicópatas secundarios

Aquellos sujetos que cumplen los dieciséis criterios Aquellos capaces de mostrar culpa y remordimiento, de establecer relaciones afectivas, estando su conducta motivada por problemas de índole neurótica.

Hare y Cox introdujeron un tercer tipo, el psicópata disocial. Son sujetos con una conducta antisocial que pertenecen a un mundo marginal y con una subcultura propia. Tendrían una personalidad normal y serían capaces de funcionar dentro de su grupo mostrando culpa o afecto.

Garrido Genovés, por su parte, es partidario de utilizar el término psicópata para los llamados psicópatas primarios pues sino ocurre como en el DSM III con respecto a la definición de la personalidad antisocial, la cual es tan amplia que abarca a todo delincuente con carrera delictiva iniciada en la adolescencia.

Lo mismo puede suceder si empezamos a clasificar y  subclasificar a los psicópatas por lo que entenderemos como tales, sólo a los “puros”.

Con referencia a las características del psicópata, vamos a ver las más importantes:

a)      Inadaptación social. Prefiere que sean los demás los que se adapten a él.

b)      Egocentrismo. Se considera el centro de atención. Exalta su personalidad de forma permanente.

c)       Estado de ánimo irregular e inestable, al igual que su voluntad.

d)     Carencia de déficit intelectual. No son enfermos, por lo tanto, el nivel de inteligencia puede ser alto. Suelen tener una inteligencia práctica más desarrollada que la verbal por lo que su vocabulario es pobre, lo cual aumenta la dificulta de comunicarse con los demás.

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e)      No sufre angustia.

f)    Cae con frecuencia en el consumo de alcohol y otras drogas, lo que refuerza su personalidad antisocial.

g)      No padecen delirios, aunque en algunos casos puedan tenerlos. Tienen conciencia de la realidad y de los actos que realiza, a diferencia del psicótico.

h)      Agresividad muy vinculada a la vitalidad y a la falta de vida afectiva. Esta agresividad debida a su cólera provoca gran violencia.

i)        Impulsividad. Lleva a cabo las ideas de forma poco premeditada, se deja llevar…

j)        Alta excitabilidad e irritabilidad que conducen  a explosiones coléricas ante estímulos ambientales cotidianos.

k)      Frialdad afectiva, insensibilidad en sus relaciones interpersonales y ante el dolor de los demás.

l)       Gran intolerancia a las frustraciones, reaccionando violentamente ante la imposibilidad de conseguir sus objetivos.

m)    Hostilidad y continuas amenazas hacia los demás.

n)     Desorbitada necesidad de autoafirmación y poder.

ñ)     Los mecanismos psicológicos agresivos se disparan con mayor facilidad que en otros individuos.

o)    El placer lo consigue  a través de la gratificación inmediata de sus impulsos sádicos, mediante la realización de actos antisociales, dañinos para otras personas (lesiones, asesinatos, agresiones sexuales, …). Buscan incansablemente nuevas experiencias, nuevas excitaciones).

p)      No padecen depresiones.

q)      Desprecio de los demás.

Tipología de Schneider

La clasificación de los psicópatas realizada por Kurt Schneider posee un alto interés criminológico, razón por la cual merece ser analizada. Según este autor, los psicópatas son aquellas personalidades anormales que a causa de su anormalidad sufren ellos o hacen sufrir a la sociedad. Es por ello  que también se les denomina  sociópatas. Desde el punto de vista criminológico, estableció diez tipos de psicópatas:

Psicópatas con afán de notoriedad Aquellos que cambian de personalidad con facilidad, no se conforman con lo que tienen y quieren aparentar más de lo que pueden, ante sí y ante los demás.Muy tratables, hábiles para el engaño e histriónicos. Mienten con gran facilidad, como los niños. Debido a su egocentrismo quieren ser el centro de todo. Son individuos muy tendentes a la fantasía, con baja tolerancia a la frustración.
Psicópata explosivo Actúa de forma impulsiva, no planifica, no piensa lo que hace. Ante estímulos pequeños presenta respuestas exageradas y violentas.
Psicópata hipertímico Son personas ligeras para las que nada tiene importancia. No asumen valores sociales y su comportamiento es inconstante. Son fácilmente irritables, eufóricos e inestables.
Psicópata abúlico Tiene una personalidad  inestable, incapaz de oponer resistencia a personalidades más fueres que la suya.Carecen de impulsos o los tienen muy débiles (impulsividad patológicamente débil).
Psicópatas lábiles del estado de ánimo Suelen beber grandes cantidades de alcohol para luchar contra grandes depresiones. Tienden a huir de su casa, de su trabajo.
Psicópatas anéticos Se le denomino así por carecer de ética; su personalidad es asocial Sus relaciones personales son muy escasas, no establecen relaciones cálidas y tiernas. Delinquen constantemente, no se arrepienten de sus delitos. Si dejan de delinquir, lo hacen porque consideran el delito poco rentable. Comienzan a delinquir en la niñez o juventud. Desde pequeños son crueles con sus compañeros del colegio y con los animales.
Psicópatas fanáticos Tiene ideas sobrevaloradas que trata de imponer a los demás. Es un individuo activo, dinámico, luchador de sus ideas. En ocasiones, adoptan actitudes pasivas y se les denomina psicópatas fanáticos lánguidos.
Psicópatas asténicos Sufren por su trastorno. Siempre están cansados, se preocupan en exceso  de su salud, gastan mucho dinero en medicinas. Son metódicos y obsesivos. Lo que no se sabe es si desean estar enfermos o tienen miedo a estar enfermos.
Psicópatas depresivos Son tristes, todo lo ven negro. No ven lo bueno de la vida.
Psicópatas obsesivos No delinquen nunca. Son personas escrupulosas, de gran rigor. Sus ideas le impiden decidir con rapidez. Todo lo dudan por lo que pueden realizar una vez y otra un acto, y comprobar si lo han realizado.

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El tratamiento de los psicópatas

Los psicópatas representan un gran reto para la justicia criminal de las sociedades democráticas. La razón es que, con ellos, es muy difícil llegar a un equilibrio entre el castigo justo, la seguridad de la sociedad y la rehabilitación. Mientras que generalmente se considera posible lograr los dos primeros objetivos, hay mucho escepticismo acerca de su rehabilitación o tratamiento. Para que se pueda modificar mediante terapia el comportamiento humano tiene que existir un vínculo emocional entre el terapeuta y el paciente, así como cooperación mutua, sinceridad, expresividad, afirmación recíproca y tiempo suficiente (Orlinsky, Grawe y Parks, 1994). Pero éstos son, precisamente, los criterios que los psicópatas no cumplen (Cleckley, 1976; Hare, 1993). En la terapia, su sentido desmedido de autovalía y su falta de remordimientos hacen que no estén realmente motivados para cambiar. La comunicación sincera resulta imposible por sus mentiras patológicas; su afecto superficial, insensibilidad y falta de empatía. Además, imposibilitan el trabajo con las emociones y las relaciones sociales; finalmente, su locuacidad y capacidad de manipulación hacen que el role-playing (juegos de rol) sea superficial y que se trate más de un engaño que de una auténtica cooperación. Como consecuencia de todo esto, las intervenciones psicosociales finalizan frecuentemente antes de haber concluido y cuando lo hacen, no surten efecto (Blackburn, 1993; Hare, 1995; Lösel, 1998). Aunque los experto forenses están de acuerdo en que actualmente no disponemos de medidas óptimas para controlar a los psicópatas y quizá tratarlos, la mayoría no concluye que no se pueda hacer nada (Tennent, Prins y Bedford, 1993). Existe muchos argumentos para continuar desarrollando programas adecuados de tratamiento (ejemplos):

Falta de estudios empíricamente sólidos.  A pesar de que se ha escrito mucho sobre el tratamiento de los psicópatas, ha habido pocas investigaciones controladas (Lösel, 1998). Tan solo hay unas cuantas evaluaciones de tratamientos referidos a psicópatas debidamente diagnosticados con el Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R; Hare, 1991) u otros elementos relacionados con este.
Seguridad de la sociedad  Aunque el número de psicópatas varía entre diferentes culturas (Cooke, 1998), son bastante numerosos entre los delincuentes reincidentes y peligrosos.
Gestión de las instituciones  Los psicópatas a menudo tienen un mal comportamiento en las instituciones, son agresivos y causan problemas disciplinarios (Coid, 1998; Rice, Harris y Cormier, 1992; Salekin, Rogers y Sewell, 1996). La agresividad, las mentiras, la intimidación, entre otros comportamientos psicopáticos producen conflictos institucionales y un ambiente negativo (Doren, 1987). Por consiguiente, un tratamiento relativamente eficaz no sólo debe fomentar la rehabilitación de estos reclusos, sino que debería hacer hincapié en el ambiente y en el régimen sociales de la institución en su conjunto.
Problemas de clasificación  Existen diferencias culturales en las puntuaciones medias y características de los ítems del PCL-R (Cooke, 1998) que ponen en duda la existencia de un punto de diferenciación exacto. Esto concuerda con los conceptos dimensionales de la psocopatía (Blackburn y Coid, 1998; Livesley, 1998).
Validez moderada de las predicciones  La psicopatía y especialmente el PCL-R y sus derivados, son unos de los mejores indicadores de la reincidencia violenta futura y de otros tipos de reincidencia  (Hart, 1998; Hemphill, Hare y Wong, 1998; Salekin y otros, 1996).
Interacciones biosociales  Según indican las investigaciones, existen fuertes bases biológicas y, probablemente, genéticas para el comportamiento antisocial reincidente y la psicopatía (Rowe, 1994; Raine, 1993(. El hecho que haya disposiciones biológicas y que éstas sean hereditarias no significa que no se pueda modificar el comportamiento.
Progreso en la investigación básica En las últimas décadas se ha denotado un mayor aprendizaje sobre la evaluación, clasificación, etiología y predicción de la psicopatía, así como sobre las correlaciones biológicas, cognitivas, emocionales y comportamentales de este trastorno. Para desarrollar técnicas eficaces es necesario que primero progrese la investigación básica. De ahí que los déficits en el campo del tratamiento de la psicopatía puedan interpretarse como el retraso más o menos normal de la investigación básica y la aplicación tecnológica.
Progreso en la investigación del tratamiento de los delincuentes  Siempre ha existido un gran escepticismo acerca del tratamiento de la psicopatía con el “nada funciona”. Pero actualmente se ha demostrado que el tratamiento tiene, en general, un efecto positivo y que luego existen diferencias bastante grandes en los resultados obtenidos dependiendo del modelo de tratamiento empleado y otros factores moderadores como el entorno, los grupos de delincuentes, la integridad del programa, etc. Ahora ya no se habla de “nada funciona” sino que comenzamos a preguntarnos ” qué funciona”.
Expectativas realistas acerca de la eficacia Cuando tratamos comportamientos seriamente antisociales no podemos esperar que se produzcan resultados de tipo big bang. Es por ello que al evaluar los tratamientos para la psicopatía, haya que centrarse en expectativas realistas. Sin embargo, incluso obteniendo resultados limitados, el tratamiento puede tener sentido y su coste estar justificado (Prentky y Burgess, 1995; Welsh y Farrington, 2000). Es una situación similar a la de otros problemas difíciles de tratar, como el alcoholismo y la drogadicción: aunque el progreso fue muy lento durante mucho tiempo, nunca se dudó de que era necesario tratar a estas personas.
Evitar los efectos negativos  Las discusiones sobre el tratamiento de los psicópatas suelen centrarse en los efectos positivos, pese a que algunos estudios indiquen que la terapia puede empeorar aún más a los psicópatas (Rice y otros, 1992). Quizá se deba a que algunos programas únicamente enseñan al psicópata a mejorar sus técnicas para manipular, engañar y aprovecharse de la gente (Hare, 1993).Hace falta realizar más evaluaciones con el fin de conocer con mayor exactitud, no sólo qué tratamientos funcionan, sino también cómo evitar reacciones inapropiadas que puedan tener un efecto perjudicial.

No todo está al alcance de la mano del hombre, pero sí tiene la posibilidad de perseverar y evolucionar mediante nuevos estudios clínicos y técnicas para la aplicación de tratamientos de la psicopatía. La investigación es un diamante en bruto que el hombre debe saber utilizar y aplicar para el bien de la humanidad, para hacer frente a todos esos interrogantes que moran por doquier.

Algunas de las frases de individuos con trastornos psicopáticos:

“Que es uno menos? Que significa una persona menos en la faz del planeta?” (Ted Bundy)

“¿Por qué no lo puedo matar? Si de todas maneras vamos a morir” (Mary Flora Bell)

“Cuando veo a una mujer bonita en la calle, un lado de mí, dice, “que chica tan atractiva, me gustaría hablar con ella, salir con ella”, pero otra parte de mí se pregunta cómo se vería su cabeza pinchada en un palo” (Edmund Emil Kemper)

“No quería herirlos, solo quería matarlos” (David Berkowitz)

Fuentes:

1. Raine, Adrian; Sanmartín, José. Violencia y psicopatía.  Barcelona: Ariel, 2000. 304 p. 2ª ed. ISBN: 84-344-7470-0

2. Leganés Gómez, Santiago; Ortolá Botella, María Ester. Criminología: parte especial. Valencia: tirant lo blanch, 1999. 44 p. ISBN: 84-8002-816-5

3. Frases de psicópatas para reflexionar