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Introducción

Asesinos en serie los ha habido siempre, en todas las épocas y en todas las culturas. Por ello no puede asegurarse, como dicen algunos, que son un producto exclusivo de nuestro tiempo. Hay quién considera triste el hecho de que no se haya podido erradicar un tipo de criminalidad tan persistente. Y quizá sea una percepmosaicoción acertada, pero la solución no es tan fácil. Hay que tener en cuenta que aún persisten ciertos desconocimientos hacia estos criminales, hacia los motivos e impulsos guardados en sus mentes que les llevan a matar y, seguidamente, por el desconocimiento hacia el propio origen de la psicopatía y la psicosis, malformaciones mentales que subyacen en prácticamente la totalidad de los asesinos seriales. Los asesinos en serie llevan siglos conformando un patrón común que sólo se desvía en pequeños detalles, como la elección de un tipo u otro de víctimas, el modo de matarlas, la mayor o menor permisividad de la época que les tocó vivir… Por lo demás, la historia siempre es la misma.

A través de la historia se han conocido una diversidad de asesinos en serie cada uno caracterizado por un tipo de conducta durante el acto criminal. Los asesinos en serie están específicamente motivados por una multiplicidad de impulsos psicológicos, sobre todo por ansias de poder y compulsión sexual. Con frecuencia tienen sentimientos de inadaptabilidad e inutilidad, algunas veces debido a humillación y abusos en la infancia y/o el apremio de la pobreza, también bajo estatus socio-económico en edad adulta. Sus crímenes compensan esto y les otorga una sensación de potencia y frecuentemente venganza, durante y después de cometer los delitos. El conocimiento de sus acciones aterroriza a comunidades enteras y con frecuencia confunden a la policía, consecuencias que son incentivo para su sensación de poder.

Después de tomar conciencia de los actos de un asesino en serie, la mayoría nos preguntamos ¿cómo es posible? ¿Qué tiene que ocurrir en la mente de un ser humano para que sea capaz de asesinar a otro semejante? ¿Qué motivaciones son las que mueven a una persona a “decidir” llegar a asesinar fría, consciente y premeditadamente?

La cuestión es que no valen las respuestas únicas, ni las simples; se trata, sin ninguna duda, de un amplio abanico de teorías explicativas que se ofrecen desde diferentes paradigmas y ciencias diferentes, así que no sólo es la Psicología la que tiene argumentos que dar, sino que la Biología, la Medicina, la Sociología, la propia Criminología entre otras tienen mucho que decir.

Definición y características

¿Cómo podemos definir al asesino en serie? Según la doctrina mayoritaria en materia criminológica, “es un sujeto que mata a tres o más personas dándose entre cada uno de los crímenes un intervalo de tiempo”. Partiendo de dicho concepto, es necesario matar a tres personas como mínimo pero, ¿por qué no pueden ser cuatro o dos o ninguna? La respuesta es que se pretende que haya una voluntariedad en el sujeto.

Hay autores que defienden otras posturas y el polo opuesto lo tenemos en Berbell y Ortega que dice que basta con que haya matado a una persona y haya sido detenido por la policía. Esta postura carece de valor porque nunca podremos saber lo que va a hacer el individuo en el futuro. Otra postura es la seguida por Eggen, que fue uno de los primeros investigadores que estudiaron a los asesinos en serie. Este autor dice que es necesario con dos asesinatos, aunque después se inclinó por tres, defraudando a sus seguidores. Una tercera postura es la de algunos autores que no cuantifican el número de víctimas y parten de que sólo es necesario con la observancia de una intención de seguir matando. Esta teoría se debe desechar porque parte de criterios subjetivos, porque ¿cómo sabremos si una persona va a seguir o no matando? La postura doctrinal más influyente se inclina por la abertura de una horquilla que comprenda entre tres y cinco, aunque la mayoría de los autores abogan porque tumblr_n53944NCXa1ql3bluo1_500sean tres.

Hay una excepción a todo lo comentado anteriormente que está referida a lo que define como “PSEUDOASESINO EN SERIE”, que es aquel que reúne las características propias de un asesino en serie pero no alcanza el límite cuantificativo victimal debido a causas o ingerencias externas a su voluntad y se queda en dos asesinatos, generalmente, porque es detenido. El primer caso de pseudoasesino en serie de España fue Joaquín Villalón.

La expresión “Asesino en Serie” o “Serial Killer”, es muy reciente y se difundió públicamente como consecuencia de los crímenes del que se conoce como “El Hijo de Sam”, David Berkowitz, entre 1976 y 1977.

Siguiendo, en parte las conclusiones de Steven Egger, criminólogo estadounidense que imparte clases en la Universidad de Houston, Tejas, se puede definir al “Asesino en Serie” mediante la concurrencia de los siguientes parámetros;

.- De 3 a 5 asesinatos en un lapso de tiempo, entre ellos, nunca superior a los seis meses.

.- Actuaciones criminales metódicas y similares entre sí.

.- En el lapso temporal que separa sus actos criminales, este individuo mantiene una apariencia de normalidad que viene a dificultar, en mucho, su detección en una sociedad.

.- El “Asesino en Serie” casi nunca suele mantener ningún tipo de vínculo con sus víctimas y cada nuevo asesinato parece producirse de forma aleatoria.

.- Estos asesinos se caracterizan por su aparente “sangre fría”, su elevada crueldad y cierta compulsión tendente al dominio total de la voluntad de las víctimas, también muchos destacan por cierto afán de protagonismo.

.- En su proceso educativo o en su infancia suelen detectarse episodios de malos tratos, agresiones sexuales o una importante desestructuración familiar, fanatismo religioso o vinculaciones satánicas.

.- Su motivación está asentada en factores psicopatológicos y carecen de ánimo de venganza o lucro, pese a que, frecuentemente, conserven objetos de sus víctimas, mas como “estimados trofeos” que como recompensas materiales.

.- En línea con lo anterior, cada una de sus víctimas viene a significar un “logro” o un estímulo placentero, que se dilEFDuirá con el paso del tiempo, dando lugar a una nueva compulsión para otro crimen.

.- Una predilección, casi excluyente, por víctimas asequibles o indefensas, eludiendo los enfrentamientos directos.

10º.- Carecen de impulsos autolíticos o suicidas, una vez consumada su acción criminal y, casi siempre, no sienten algún tipo de arrepentimiento o, incluso, miedo o vergüenza.

11º.- De forma muy frecuente se sabe que, en su más tierna infancia, acostumbran a torturar animales.

12º.- Cierta atracción por los representantes de la Autoridad.

13º.- Un muy frecuente indisimulado afán de protagonismo, epistolar antes de su detención y mediático cuando son juzgados.

Clasificación-Tipología

Con el pasar de los años se han hecho diferentes clasificaciones de los Asesinos en Serie, tres de ellas son las siguientes:

  • Según la zona de influencia del criminal(Holmes and Holmes, 1996 y Holmes y Deburger  1980):

        1. Asesinos en Serie viajeros: viajan miles de millas para cometer sus crímenes.

        2. Asesinos en Serie Locales: los cuales nunca dejan el lugar donde comienzan sus homicidios (ej. un estado como California).

        3. Asesinos en Serie de un lugar específico: son asesinos que nunca dejan siquiera su casa o empleo mientras comenten los homicidios.

  • Según la personalidad y sus motivos(Holmes and De Burger, 1988):

        1. Visionario: asesina debido a voces o visiones que lo obligan a matar.

        2. Orientado por una misión: tiene como meta la eliminación de un grupo o categoría de personas, ej: Prostitutas para limpiar la ciudad.

        3. Hedonista: mata porque lo emociona y es algo excitante.

        4. Lujurioso: su placer está en directa correlación con cuanto él pueda torturar a sus víctimas.

  • Según la escena del crimen( B.S.U- Unidad de Ciencias del Comportamiento del F.B.I, 1985):

  1. Desorganizados: cuimagesando se evidencia una ausencia de planeación, excesiva violencia (mutilación), víctima escogida casi al azar y empleo de un instrumento cualquiera para cometer el homicidio.

  2. Organizados: cuando hay evidencia de planeación, la víctima es seleccionada durante   semanas, poseen sus propias armas y busca una manera especial para esconder o dejar la víctima (no mutila tan a menudo como el desorganizado).

 3. Combinado: cuando se presentan características de los organizados y desorganizados. Puede insinuar que el asesino no es uno sino dos, o un cambio de planes debido a un incidente durante la cadena de asesinatos.

Otra posible clasificación atiende a la siguiente estructura:

   I. Organizados y desorganizados
  • Organizado: mostrará un estado mental de control durante sus acciones, en todo caso con una disociación emocional durante la comisión del crimen, que puede impregnar de rabia, ira, o descarga emocional, sin empatía hacia ella ni sentimiento de culpabilidad o reconocimiento de su responsabilidad sobre las acciones cometidas.
  • Desorganizado: no dispone de medio de transporte propio, participa en actividades solitarias, vive sólo o con un progenitor, mata a las víctimas como “mal menor” para despersonalizarlas después (contusiones y lesiones abundantes, múltiples en área facial y tórax fundamentalmente), puede mantener actividades parafílicas o practicar desmembramientos, normalmente con actividades fetichistas. En el albor de su desorganización  no suele ocultar el cadáver, puede volver al lugar del crimen o participar en la ceremonia funeraria para revivir el “clímax emocional” que vivió previamente, durante o después del crimen.
  II. Localizados o itinerantes La figura de itinerante fue creada por Ressler y lo define como aquel sujeto que mata a dos o más víctimas interrelacionadas por un evento de corta duración, y hay un mayor número de localizaciones, en esta persona no se da un período de enfriamiento, por lo que se califica como un híbrido entre asesino en serie y en masa, porque realiza varias acciones en períodos cortos.
 III. Visionarios-misioneros-hedonistas
  • Visionarios: Contrariamente a la opinión popular, rara vez los asesinos seriales son dementes o están motivados por alucinaciones y/o voces en sus cabezas. 
  • Misioneros: Los llamados asesinos apostólicos creen que sus actos están justificados toda vez que ellos se deshacen de cierto tipo de personas indeseables, (prostitutas o miembros de cierto grupo étnico), haciendo un favor a la sociedad.
  • Hedonistas: Este tipo asesina por el simple placer de hacerlo, aunque las características que ellos disfrutan pueden diferir.
  IV. Clasificación de Holmes y De        Burguer:
  • Psicópata sádico sexual
  • Asesino por diversión 
  • Crimen organizado
  • Envenenadores que cuidan personas

 

Estas clasificaciones son algunos intentos por lograr una organización en las investigaciones de este tipo de crímenes.

Caracterización clínica

Salfati y Bateman (2005) proponen que estos homicidios se caracterizan por un alto grado de planeación y control. Contrario a lo que se encuentra en los homicidios únicos los cuales son predominantemente impulsivos, sin planeación, con interacción emocional entre el ofensor y la víctima.

Las emociones juegan un rol importante en estos homicidios; lo que más se relaciona es la gratificación que el ofensor pueda tener durante la consumación del hecho.

El 30 a 50% de los asesinatos en serie, se relacionan más a las metas del ofensor a través del acto violento que a asesinar; razón por la cual los asesinos en serie retrasan la detección de la víctima por parte de la familia o de la policía, se apoderan de los objetos personales de la víctima, se involucran en actividades sexuales con la víctima, siendo estas actividades más importantes para el asesino que la misma acción de matar. Es importante recalcar que el ofensor trata de distanciarse psicológicamente de la víctima, tal como lo hace el asesino de una sola persona, realizando coita anal y el uso de cobertores en los ojos de las víctimas.

Canter y col. (2004) sugieren que este tipo de asesino esconde la evidencia, la destruyen o mueven el cuerpo del delito, ya que ellos han cometido crímenes previos y ya han sido encarcelados por los mismos.

 

Fases del ciclo del asesino en serie
  FASE                                                                              CONDUCTA

 Aurea                                                     Disminuye contacto con la realidad

 Rodaje/pesca                                                       Seguimiento de la víctima

 Galanteo/Seducción                                                 Seducción de la víctima

 Captura                                                                        Caída en la trampa

 Tótem/Asesinato                                                   Alto contenido emocional

 Fetiche                                                                    Recuerdo de la víctima

 Depresivo                                                                               Postmortem

 Meseta                                                                   Contemplación y calma

                                               

El asesino serial típico sigue un modelo gradual de desarrollo que ha sido descrito en siete fases por el doctor Joel Norris, uno de los expertos norteamericanos en el tema.

1. Fase áurea: el proceso se inicia cuando un potencial asesino comienza a retraerse a su mundo de fantasías. Mientras actua normalmente, en su interior la idea del crimen se va gestando. Su contacto con la realidad se debilita y su mente comienza a ser dominada por sueños diurnos de muerte y destrucción. Gradualmente, la necesidad de liberar sus fantasías dementes llega a convertirse en una compulsión.

2. Fase de pesca: como un pescador que recorre su presa, el asesino comienza la búsqueda donde cree que puede hallar el tipo preciso de víctima. Puede elegir el patio de una escuela, una zona de prostitución callejera, un centro comercial o una iglesia y allí marcar su blanco.

3. Fase de seducción: el asesino siente un placer especial en atraer a sus víctimas generando un falso sentimiento de seguridad, burlando sus defensas. Algunos asesinos seriales son tan seductores y tienen una apariencia tan inofensiva, que no les resulta difícil convencer a unatumblr_n57552BlSL1r8lutfo1_500 mujer para que suba a su coche. Otros seducen con la promesa de dinero, trabajo, un lugar para pasar la noche o simplemente juguetes.

4. Fase de captura: consiste en cerrar la trampa. Ver las reacciones de la víctima aterrorizada es parte del juego sádico. Es el momento en el que una mujer que ha subido al automóvil de un desconocido amable descubre que van en la dirección equivocada y que la puerta sobre el lado del pasajero no tiene manija.

5. Fase del asesinato: si el crimen es un sustituto del sexo, como es frecuente, el momento de la muerte es el clímax que buscaba desde que comenzó a fantasear con el crimen. Es frecuente que muchos psicópatas experimenten un orgasmo mientras matan. Y así como la gente normal tiene sus posiciones favoritas, los asesinos seriales tienen sus preferencias homicidas: algunos disfrutan estrangulando, otros golpeando o acuchillando.

6. Fase fetichista: al igual que el sexo, el asesinato ofrece un placer intenso, pero transitorio. Para prolongar la experiencia, durante el período previo al siguiente asesinato, el homicida guarda un fetiche asociado a la víctima que puede ser desde una billetera hasta un trozo del cuerpo.

7. Fase depresiva: después del crimen, el asesino serial experimenta una etapa depresiva, equivalente a la tristeza pos-coital. La crisis puede ser tan profunda como para intentar suicidarse. Sin embargo, la respuesta más frecuente es un renovado deseo de matar.

8. Fase de meseta: El asesino se tranquiliza, recuerda sus crímenes, contempla los objetos obtenidos, reúne recortes de prensa sobre el suceso, se dedica a escribir cartas, se acerca a los sitios donde ha matado, intenta establecer contacto con familiares de sus víctimas y autoridades policíacas, e inclusiva asiste a las exequias. Este periodo de supuesta calma dura hasta que las fantasías y la necesidad de matar retornan.

Copy Cat

Es una persona que se caracteriza por imitar los crímenes que han cometido algunos asesinos famosos, o que han sido muy reconocidos de tiempo atrás, es decir es un asesino en serie que imita a otro.

Hay que diferenciarlo de aquella persona que asesina con el objetivo de desviar la investigación policial y así poner en libertad a un acusado de asesinato, esto no se considera Copy cat.

Por lo tanto la característica del Copy cat es aquella persona que desarrolla sus acciones imitando casos anteriores, asumiendo los mismos parámetros del primer autor, este imita pero pasado cierto tiempo. En consecuencia presenta dos características, la primera: hay diferencia de años entre el asesinato original y el imcomo-surge-un-asesino-portada2itado. La segunda: no logra realizar los actos de forma perfecta como el autor original, es decir, copia pero nunca tiene la misma destreza, por ello son detenidos fácilmente.

A continuación según Ramón Maciá Gómez podemos distinguir atendiendo a los rasgos más distintivos o especiales algunos casos de asesinos en serie:

1º.- Jesse Pomeroy, prototipo de “Asesino en Serie Infantil”.

2º.-Robert Berdella nació en 1939 en Ohio, prototipo del “Asesino en Serie de Homosexuales”.

3º.- Jerome Henry Brudos, ejemplo del “Asesino en Serie Fetichista”.

4º.- Albert Fish, nacido en 1870 en Washington puede ser considerado el paradigma de un “Asesino Serial Caníbal y Masoquista”.

5º.- Jeffrey Lionel Dahmer, representa al “Asesino en Serie Necrofílico”.

6º.- Edward Theodore Gein representaría a la figura del “Asesino en Serie condicionado por el Medio Familiar”.

7º.- Aileen Wuornos es la representante de la “Mujer Asesina en Serie”.

8º.- David Berkowitz, nacido en 1953, en Nueva York representa el estereotipo del “Asesino en Serie Satánico”.

9º.- Andrei Romanovich Chikatilo que bien puede ser un esquema válido del prototipo de “Asesino en Serie Sádico Sexual”.

10º.- Ángel Maturino Resendiz representa el tipo de “Asesino Serial Carente de Modus Operandi Definido”.

11º.- Richard Ramírez, paradigma del “Asesino en Serie Compulsivo”.

12º.- Gerard John Schaeler representa al “Asesino Serial Incógnito”.

Con esta docena de personajes daremos por concluida la tipología de los “Asesinos en Serie”, si bien, cabrían otras clasificaciones diferentes y somos muy conscientes de que se han quedado algunas por el camino.

Estadísticas según género

Hombres: Según una publicación autorizada en una fuente seria como es la web del Dr. Mike Aamodt (profesor emérito del Departamento de Psicología de la Universidad de Radford), los datos indicaban, a la fecha del 07/10/2010 (última actualización de las itumblr_n4r2jxSPUx1tq5oaao1_500nvestigaciones), que a nivel mundial el porcentaje de asesinos seriales masculinos era de 88.1%. Queda entonces patente que la tendencia al asesinato violento es algo propiamente masculino, aunque hay mujeres que caen en este patrón y son excepciones en su género. La razón estadística es evidente: el porcentaje de asesinos seriales masculinos es mucho mayor que el de asesinas seriales y, dentro de las pocas asesinas seriales, la mayoría emplean el método no violento del envenenamiento. Así, lo anterior sugiere que en el fondo de la cuestión está el hecho de que el hombre es mucho más proclive a la violencia física. Enumerando algunas causas posibles para ese hecho y por ende para el hecho de que haya más asesinos seriales que asesinas seriales, se tiene lo siguiente:

1) Biológicamente, el hombre tiene mucha más testosterona, hormona que lo predispone a un mayor índice de agresividad.

2) El hombre tiende a exteriorizar la tensión, lo cual puede expresarse en hostilidad; en cambio, la mujer tiende a interiorizar la tensión, pudiendo caer en la depresión.

3) El miedo es un mecanismo de control y la mujer, por su debilidad física y hasta cierto punto por condicionamiento cultural, tiende a autopercibirse en una situación desfavorable en cuanto a su potencial para ejercer la violencia física, experimentando así un miedo que se suma a una inseguridad inherente a la necesidad de protección-seguridad que históricamente la sociedad ha programado en ella; evidencia de esto, es el hecho de que el lucro sea lo que más motiva a asesinar a las mujeres, siendo que aquel lucro representa un potencial de protección material (la seguridad que tiende a buscar por su programación cultural).

Por su parte, el hombre tiene mayor fuerza física y su programación histórico-cultural lo orienta hacia una percepción en la que masculinidad va de la mano con “fuerza” “emprendimiento”, “autosuficiencia” y otras características en esa misma línea.

Mujeres: Según la misma fuente —la web del Dr. Mike Aamodt— empleada para señalar el porcentaje de asesinos seriales, se tiene que el porcentaje mundial de asesinas seriales sería de 11.9%. Evidentemente las cifras son solo aproximaciones, pero es claro que todas las estadísticas disponibles muestran una divergencia cuantitativamente enorme entre el porcentaje de asesinas seriales y el de asesinos seriales, por lo cual ese 11.9% es bastante confiable. Ahora, explicar aquí por qué hay menos asesinas seriales resultaría fútil debido a que, en la explicación anterior de por qué hay más asesinos seriales, están implícitas las razones principales de la escasez de asesinas seriales. La clasificación que se verá a continuación es la más difundida para las asesinas seriales; sin embargo, se la ha criticado porque las subcategorías que contiene pueden, en algunos casos, presentar elementos (asesinas seriales) compartidos y, además, son todas ellas también aplicables a los hombres, de modo que se puede hablar de “viudos negros” o “depredadores sexuales”, por ejemplo.

       -Viudas negras: En promedio comienzan sus asesinatos después de los 25 años. Sus víctimas suelen ser sus esposos o compañeros (por esto el nombre), sus familiares y, en general, personas con las que han entablado una relación personal. Su método es el envenenamiento, lo cual representa, en comparación con otros métodos de asesinato, un obstáculo a la hora de incriminarlas. Su móvil suele ser siempre el beneficio material, el lucro principalmente. Un ejemplo significativo es Marie Besnard, asesina serial francesa de la primera mitad del siglo XX. Ella usó arsénico para matar a su marido, a su tía, a su abuela, a sus padres, entre otras personas. Sumando a eso su habilidoso talento para hacer trucos sucios, consiguió heredar considerables sumas de dinero de sus víctimas.

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       -Ángeles de la muerte: Suelen empezar su carrera criminal después de los 21 años, siempre en una localización completa: un hospital, una clínica, etc. Su gran motivo impulsor es la sensación de poder y control que experimentan al decidir sobre la vida y la muerte de sus víctimas. Dos características esenciales que tienen son: primero, el tener una necesidad compulsiva de matar; segundo, tienden a usar sus crímenes para ser percibidas de manera positiva, ya sea como la típica enfermera que se conduele con los familiares del muerto, ya sea, por ejemplo, envenenándolos con un veneno que mata en varios días, para así cuidar de la víctima y aparentar gran bondad. Una sustancia bastante usada por estas asesinas es el cloruro potásico, con el cual pueden aparentar un paro cardíaco en la víctima. Un ejemplo es la inglesa Beverly Allitt, quien trabajaba en el Hospital de Grantham y mató a cuatro niños inyectándoles insulina, todo para luego congraciarse con los familiares de la víctima, fingiendo dolor y adoptando un rol de confidente, cosas que no se le hacían difícil puesto que era risueña y tenía un rostro de rasgos suaves e inocentes.

       -Depredadoras sexuales: Este tipo de asesinas seriales son extremadamente escasas. Sus asesinatos están siempre ligados a una búsqueda de satisfacción sexual vinculada a la muerte. Suelen ser mayores de 30 años y son mucho más frecuentes en Europa que en USA. Un ejemplo es la asesina británica Rosemary; quien, en compañía de su esposo Fred West, fue responsable por la muerte de 12 chicas jóvenes, incluyendo niñas. Ella, que tenía una libido desmedida y era bisexual, gozaba sodomizando (con consoladores u otros implementos) a las chicas y sometiéndolas a múltiples torturas sexuales.

       -Por venganza: Estas asesinas en general se inician luego de los 22 años, sus víctimas son gente cercana, presentan trastornos de obsesión y sus crímenes suelen motivarse en celos patológicos. Ellen Etheridge es un ejemplo perfecto de esta categoría: ella se casó con un millonario texano y tuvo 8 hijos; pero, no soportando que sus hijos le “robaran” el amor de su esposo, se decidió por asesinar con arsénico a cuatro de ellos.

       -Obtención de beneficio o provecho: Este es el tipo de asesina serial más frecuente. Ellas matan para obtener dinero o bienes materiales y sus víctimas son muchas veces gente cercana. Un caso destacable es el de Madame Popova, noble rusa que, entre 1879 y 1909, dirigió una agencia (creada por ella) para, por sumas razonables de dinero, liberar a las esposas de “maridos crueles”. Para eso, se valía de envenenadoras o de sicarios; y a veces, ella misma hacía el trabajo…En total, mató aproximadamente unos 300 hombres.

       -En grupo: En las asesinas seriales la tendencia a trabajar con uno o más cómplices es mayor que en los asesinos seriales. Por lo general se asocian con su pareja, aunque otras veces con una mujer. Un buen ejemplo lo conforma Catherine May Wood, quien mataba ancianos (asfixiándolos) con ayuda de Gwendolyn Graham, y posteriormente hacía el amor con él…

       -Asesinas que padecen algún trastorno en el momento de cometer el asesinato: Estas asesinas no simplemente tienen psicopatologías, sino que es la psicopatología lo que, en el plano de la motivación del impulso asesino, prima al momento del crimen. En todos los casos, el trastorno mental es de gravedad tal que afecta a la capacidad volitiva (la voluntad) e invectiva de éstas asesinas. Ejemplo en esta categoría es Janne Topan, quien confesó haber matado (con envenenamiento) 31 personas aunque se cree que mató entre 70 y 100. En su juicio de 1902, el análisis de los médicos determinó su insania mental, por lo que el jurado declaró que por su “locura” debía ser internada en un manicomio en lugar de recibir la condena que correspondería a un delincuentoutlast-001e dueño de sus actos. Sus propias palabras evidenciaban lo trastornada que estaba. En la corte dijo: “esa es mi ambición: matar más gente que cualquier otro hombre o mujer que haya existido jamás”; complementariamente, algunas de las cuidadoras de enfermos que trabajaban con ella afirmaron haberle oído decir: “traiga algo de morfina, querida, y vayamos al pabellón. Usted y yo nos divertiremos muchísimo viéndolos morir”.

       -Sin explicación: Como el nombre indica, en estos casos se desconoce la motivación de la asesina serial o su motivación no es agrupable en ninguna de las categorías anteriores. Un caso es el de la estadounidense Stella Williamson de 75 años, quien antes de morir dejó una nota para las autoridades: allí, hablaba de un tronco en el ático, el cual contenía los cadáveres de 5 recién nacidos…

       -No resueltos: En estos casos, simplemente acontece que no se sabe la identidad de la asesina serial, o no se sabe si se trata de una asesina serial pero se sospecha de la existencia de una detrás de los crímenes.

Además de las estadísticas por género, se puede hacer un estadística de los asesinos seriales por países.

Los asesinos en serie son individuos que de niños tuvieron un mal apego, experiencias traumáticas y un mundo interno y privado de pensamientos y fantasías. El 54% de los homicidas sufren algún trastorno de personalidad. Los asesinos en serie tienden a la tortura, mutilación y motivo sexual en un 50%, a un alto grado de planeación y control (agresividad instrumental) y poseen disminución del volumen de la cortea prefrontal y sustancia gris con mayor activación del sistema límbico.

Los “Asesinos en Serie”, indubitadamente, serán un proceso que llegará a todas las sociedades desarrolladas y con grandes núcleos de población y al que, mas que poner remedio a la desgracia consumada, sería conveniente parar, eludir o ingeniar cualquier sistema para su temprana detección.

 

Fuentes:

1. La mente del asesino en serie

2. Los asesinos en serie

3. Rodríguez Gutiérrez, Jaime. Asesinos en serie: un primer acercamiento conceptual. Dialnet (En línea).

4. Criminología III. Psicópatas y asesinos en serie. Licenciatura en Criminología. UMU.

5. Asesinos seriales de la historia. Clasificación de los asesinos por su género.

6. Discernimiento, división de Humanidades y Ciencias Sociales. ¿Qué es un asesino en serie?. Revista del programa de psicología. Universidad del Norte. 2009.

7. Rámila, Janire. Depredadores humanos: el oscuro universo de los asesinos en serie.

 

 

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parricidio3Antecedentes históricos

Aunque el parricidio siempre ha sido considerado como un delito especialmente repulsivo, los componentes de su tipo han sufrido variaciones apreciables. Básicamente se trata de castigar la muerte de un sujeto ligado al autor por especiales lazos familiares. Los conceptos de familia y de persona han evolucionado a través de los tiempos y el de parricidio les ha seguido. No todas las personas componentes de la sociedad han sido objeto de la misma consideración hasta tiempos muy próximos. Así la muerte de una mujer, en determinadas circunstancias, era objeto de menor castigo que la de un hombre. Tampoco un plebeyo podía aspirar al mismo trato jurídico que un noble. Afortunadamente hoy todos son iguales ante la ley, sin distinción de sexo, raza o religión.

Así pues, el parricidio es un delito existente a lo largo de la historia del hombre, por lo que, basta revisar relatos históricos y literarios clásicos para encontrarlo. En la Antigüedad, el concepto de parricidio se aplicaba sólo a la muerte del padre de una familia, pues no se consideraba delito, por ejemplo, que un padre diera muerte a sus hijos, entendiéndose que éstos eran propiedad natural del jefe de familia. Más tarde se impondrían limitaciones al poder del patriarca, convirtiéndose entonces en delito el dar muerte a la propia madre, hijos o hermanos. Se agregan a la definición, a partir de mediados del siglo primero a.C, la muerte de cualquier ascendiente, descendiente, colaterales hasta cuarto grado, esposa, marido, suegros, yerno, nuera, padrastro, hijastro, o patrón, sin embargo, este último caso dejó de constituirse como parricidio al instituirse las leyes laborales.

Cabe destacar que en la Edad Antigua y en la Era Medieval, el homicidio a la esposa adúltera era permitido en algunos códigos. La exención anterior fue desapareciendo de las leyes desde aproximadamente inicios del siglo XII d.C.

Habrán podido surgir dudas sobre la etimología de la palabra parricidio, en cualquier caso es el término que nosotros hemos conservado para denominar la muerte de algunos parientes próximos al autor del delito. Pariente es el que forma parte de la familia. En algunas épocas han sido considerados como parientes, además de los unidos por lazos de sangre, otras personas cercanas por lazos de afectividad, jurídico-civiles e incluso laborales o de respeto.

A partir de nuestro primer Código Penal de 1822, el concepto del parricidio se modifica continuamente aunque siempre subyace la idea de proteger a la familia. En unos casos la lista de las víctimas es muy amplia: ascendentes, descendientes, hermanos, padrastros, hijastros, suegros, yernos, nuera, tíos carnales, amos, cónyuges (Código de 1822); en otros se reduce a los ascendientes, descendientes y cónyuge. En general la evolución se dirige a una simplificación del tipo.

Ya en los proyectos de Código de 1992 y 1994 suprimen el parricidio, pues el legislador considera que los elementos constitutivos de este tipo se encontrarían suficientemente valorados en el asesinato y el homicidio en concurso con la circunstancia mixta de parentesco. Ciertamente, con esta supresión se evitarían las duras críticas que soporta el Código Penal vigente por imponer mayor pena al asesinato que al parricidio.

De un estudio comparativo de las penas impuestas al parricidio y al asesinato a lo largo de la codificación se desprende quparricidio1e el parricidio siempre estuvo castigado con pena superior salvo en los Códigos de 1822, 1944 y parcialmente en el de 1848 que imponían igual pena. Por tanto históricamente no se justifica la mayor pena del Código actual para el asesinato. Por otra parte el reconducir estos hechos a un asesinato o un homicidio con la circunstancia que en este caso actuaría como agravante, de parentesco, supondría una ampliación de los sujetos que actualmente pueden ser castigados como parricidas.

Y finalmente para hacer mención explícita,  según la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal Español, dice así:

CAPÍTULO V
De la circunstancia mixta de parentesco

Artículo 23: “Es circunstancia que puede atenuar o agravar la responsabilidad, según la naturaleza, los motivos y los efectos del delito, ser o haber sido el agraviado cónyuge o persona que esté o haya estado ligada de forma estable por análoga relación de afectividad, o ser ascendiente, descendiente o hermano por naturaleza o adopción del ofensor o de su cónyuge o conviviente”.

Literatura y Psicología

A lo largo de la Historia de la Literatura, este aberrante tema se ha tocado en varias ocasiones, encontrándose entre las más conocidas la ya anteriormente mencionada obra de teatro de Sófocles, “Edipo”, así también encontramos en la obra de Los hermanos Karamazov, considerada como una de las grandes obras maestras de la literatura universal, constituye la expresión artística más poderosa de la habilidad de Dostoievski para traducir a palabras sus análisis psicológicos y sus puntos de vista filosóficos.

Otros autores como Freud y David Abrahamsem también hacen alusión al parricidio desde sus propias perspectivas y análisis. Para Feud el parricidio es el crimen capital y primordial tanto de la humanidad como del individuo. En el caso de David Abrahamsem  nos habla del parricidio aludiendo que el deseo de muerte está dirigido originalmente contra el propio ego de la persona, pero el homicida, temeroso de matarse así mismo, mata a otra persona en su lugar. Los impulsos homicidas y agresivos causan estragos en hombres o mujeres cuando se encuentran en periodos de sufrimiento o desdicha. Pero los impulsos homicidas y suicidas están íntimamente entrelazados.

Clasificación

A la hora de abordar y hacer un estudio de las categorías en las que podemos tipificar  los casos de parricidio, según una publicación del Dr. Hugo Marietan de Buenos Aires, se distinguen:

En función de su gravedad El ilícito de parricidio es un delito que encaja en la clasificación bipartita; lesiona un bien jurídico esencial, protegido por la norma, siendo dicho bien la vida, y es sancionado por la autoridad judicial.
En orden a la conducta del agente – De acción: el agente efectuara el parricidio a través de movimientos corporales o materiales.-  De omisión: el sujeto activo teniendo la obligación de realizar un acto, incumple con ese deber de cuidado impuesto por la ley y al dejar de hacerlo provoca un resultado, es decir el delito se comete de comisión por omisión.
Por el resultado – Material: es un delito material, porque el resultado siempre va ser patente en la comisión de este delito.
Por el Daño que causa – Es de lesión: porque al realizarse, se están acabando por completo con el bien jurídicamente protegido más preciado por los hombres, que es la vida.
Por su Duración – Instantáneo: el Parricidio es instantáneo ya que se consuma en el momento mismo de efectuarse
Por el momento internoEl parricidio se comete en forma dolosa –  Doloso: cuando el agente, lleva toda la intención de privar de la vida a su ascendiente en línea recta.-  En relación al parricidio culposo, Carrara nos señala que en cuanto al elemento internacional, es digna de notar la característica especial de este título de delito, pues no se admite parricidio culposo, y cuando ocurre esta desgracia se la incluye en el título de homicidio culposo.
En función de su estructura El parricidio es un delito simple, ya que protege el bien jurídico tutelado que es la vida.
En relación al número de actos integrantes de la acción típica Es un delito insubsistente, porque en su realización no se exige la concurrencia dos o más actos.
En relación al número de sujetos que intervienen en el hecho típico El parricidio, lo podemos considerar como uní subjetivo, en virtud de exigir la descripción legislativa la concurrencia de un solo sujeto.
Por su forma de Persecución Es un delito perseguible de oficio, porque al Ministerio público corresponde la obligación de actuar aun en contra de la voluntad de los ofendidos.
En función de su materia – Común: porque en caso de cometerse dentro de la circunscripción territorial de un Estado, será sancionado ahí mismo, Conforme al Código Penal Local.

Si atendemos a otras categorías clasificatorias podemos distinguir:

Imputabilidad Si la imputabilidad es la capacidad de querer y entender en el campo del Derecho Penal, luego el Parricidio opera cuando el agente para cometer el ilícito goza de esa capacidad.
Acciones Libres en su Causa  Son actos que realiza el agente voluntariamente para colocarse en estado de inimputabilidad, los cuales son punibles.
Inimputabilidad  Es la falta de capacidad de querer y entender en el campo de derecho Penal, y para el caso del Parricidio se podrá presentar los siguientes:a) Inmadurez Mental:

1.- Menores de Edad: El Parricidio podrá ser perpetrado por un menor de edad porque a nuestro juicio, como se explica, si es imputable, sometiéndose únicamente a un régimen especial. El agente menor de edad es de inmediato enviado al Consejo Tutelar de Menores.

2.- Trastornó Mental: También el parricidio puede ser cometido por un enfermo mental, que a través de su alteración puede desear planear y ejecutar la muerte de su padre, madre o familiares asédienles consanguíneos en línea recta. El sujeto activo será imputable y se regirá conforme a lo establecido en el Código Penal.

b) Trastorno Mental Transitorio:

Ocurre cuando una persona padece de algún trastorno mental transitorio y al ejecutar el delito de parricidio, durante este periodo, no existe voluntad propia, por ello esta situación es una causa de inimputabilidad.

c) Falta de Salud Mental:

También puede darse en el delito de parricidio, por lo que se considera al agente dentro de alguna causa de inimputabilidad.

d) Miedo Grave:

No se presentara, ya que el agente por causa de una idea subjetiva errónea comete el delito sin voluntad. Las circunstancias del miedo grave son subjetivas y por tal motivo, es dentro de la imaginación del agente donde se formula la amenaza, es decir lo que él cree que lo está amenazando.

 

En los casos de parricidio (muerte intencionada de uno de los padres realizado por un hijo) es una variante rara de asesinato y violencia intrafamiliar que ocurre en circunstancias extrañas y aisladas. Según las estadísticas de crímenes del Gobierno de los Estados Unidos, el parricidio representa aproximadamente el 2% de todos los homicidios y en el 75% de los casos el autor es menor de 18 años.

parricidio2Los parricidios habitualmente se pueden dividir en tres categorías principales: hijos con enfermedad mental, problemas de discordia familiar y, finalmente, casos de “defensa exótica” en los que el hijo es definido como “abusado o maltratado”. Además, estas tres categorías pueden ser divididas a su vez en parricidio único o doble. La mayor parte de los casos son parricidios únicos; no obstante, los parricidios dobles merecen especial atención. La enfermedad mental (enfermos psicóticos que elaboran delirios o alucinaciones contra sus padres) y el comportamiento antisocial han sido las dos únicas explicaciones primarias para los adultos que llevan a cabo dobles parricidios. En contraste, los medios de comunicación suelen mencionar una historia de maltrato en la infancia como el ingrediente central que conduce al crimen. No obstante, hasta la fecha no se ha publicado ninguna evidencia científica indicativa de que el maltrato durante la infancia sea una explicación para el doble parricidio.

Si bien es cierto, el parricidio es un hecho impactante, que genera múltiples repercusiones en la sociedad, afortunadamente corresponde a un delito poco frecuente. Sin embargo, aunque sea de baja frecuencia en la población general, es un hecho relativamente mayor entre los pacientes psiquiátricos, siendo para el médico psiquiatra y los trabajadores de la salud mental de suma relevancia el conocimiento de este tema, tanto para el tratamiento de estos pacientes una vez ocurrido el hecho, como para la identificación y posible prevención de dichos actos.

Asimismo, la literatura internacional existente es escasa, y refleja más bien el perfil sociodemográfico del parricida (patricida y matricida), sólo en algunos trabajos aparece mayor información sobre la psicopatología de los sujetos.

 

Referencias bibliográficas (ISO 690):

1. MARIETAN, Hugo. Psicopatía y psicópatas. Consultorio Especializado en Asesoramiento de Personas Afectadas por Psicópatas: familiares, parejas y allegados. [en línea] [Fecha de consulta: 07/04/2014]. Disponible en: http://www.marietan.com.ar/otros%20autores/parricidio_legal_historia_abril12.html

2. GALLEGUILLOS, Tamara et al. “Caracterización psiquiátrica del delito de parricidio: psychiatric characterization of parricide“. Revista chilena de neuro-psiquiatría [en línea]. Sept. 2008, vol. 46, nº3. [Fecha de consulta: 07/04/2014]. pp. 216-223. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-92272008000300007

3. WEISMAN, AM; Ehrenclou; MG, Sharma, KK. “Double parricide: Forensic analysis and psycholegal implications”. J Forensic Sci [en línea]. 2002, vol.47, nº 2. [Fecha de consulta: 07/04/2014]. pp. 313-317. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-76062003000100011

4. RODRIGUEZ Núñez, Alicia. El parricidio en la legislación española. Boletín de la Facultad de Derecho [en línea]. 1993/1994, nº 5. [Fecha de consulta: 07/04/2014]. Disponible en: http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:BFD-1993-1994-5-74DC99AB&dsID=PDF